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LA MUSICA EN LA CULTURA ANDINA por Egho 24 mayo 2010

Posted by paxceltibera in 01. DE LOS PUEBLOS DE LA PENINSULA IBERICA.
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La historia Quechua de la Zamba

Cita:
Este proyecto que quiere contribuir a la recuperación y difusión de la memoria de estas músicas sobrevivientes, por haberse conservado vivas desde tiempos antiguos, –en zonas muy a menudo apartadas de las grandes ciudades– , es también un sincero homenaje a todos los hombres y mujeres, casi siempre anónimos, que con su sensibilidad y talento musical y su gran capacidad de transmisión, han contribuido a su permanencia hasta nuestros días. Los Sones y Folias Criollas de este Nuevo Mundo nos muestran un fascinante diálogo entre estas músicas “sobrevivientes” en las tradiciones orales Llaneras, Huasteca y en los repertorios populares anónimos y mestizos, influenciados por las culturas náhuatl, quechua y africana, y las músicas históricas conservadas en los manuscritos e impresos de la época, en la vieja y la Nueva España renacentistas y Barrocas.

Eina tu sabes que; el ”son” es afro-caribeño, la “folia” es española, la llanera y el Huasteca mexicanas.
La cultura náhualt es mexicana y los ritmos del altiplano jamás llegaron a México, ni siquiera a Centro America, lo mas norte que alcanzaron fue Ecuador y sur de Colombia. Estoy hablando antes de llegada de los europeos, pues no descarto que algún español pudiera llevar música Quechua a México, pero seria una golondrina que no hace verano, aunque así y todo lo dudo.
Estos folkloristas son peores que los “varones del tango” le endilgaron a esos ritmos como “quichicientos” padres.

La canción que escucharon en el youtube del Tren de las Nubes, es una fusión moderna de antiguos ritmos quechuas–anteriores a la llegada de los españoles-

El nombre de esos ritmos fueron puestos por españoles, la palabra carnaval no existía. Se desconoce el nombre que los quechuas dieron a esos ritmos, si es que se los dieron.
La palabra zamba puede tener diferentes orígenes y ser tanto una deformación de las palabras; “bamba”= llanura y “Sambú”= calabaza (secada se usa como recipiente) ambas de origen Quechua, como otra…

Según los “musicólogos” de la WIKI zamba deviene de “zambo” = mestizo de africano y aborigen americano, (ejemplo; Hugo Chávez), y aquí otra vez estamos frente a un caso similar a “tango”. Los nombres de esos ritmos son posteriores a la conquista, pero los ritmos son mucho mas antiguos y totalmente autóctonos.

Las culturas sudamericanas tenían su música y sus instrumentos musicales muy anteriores a llagada del europeo.
En las excavaciones de Caral , poblamiento arqueológico del 4000 AC, se descubrieron una gran cantidad y variedad de flautas hechas de huesos.
Las del altiplano y las culturas , Chavin, Caral,… y las culturas del litoral atlántico; Tupí, Guarani, y las amazónicas, consideraban, sin excepción, a la música como una expresión espiritual, una ceremonia ritual y estaba dirigida en el caso de las culturas del altiplano (quechuas, aymaraes, etc.) a fuerzas telúricas; La Pacha Mama, Inti, etc. a quienes invocaban en sus canciones y músicas pidiendo o agradeciendo.
Ese fue el UNICO sentido que tuvo la música autóctona en toda Sudamérica. Distinto al caso en Europa donde la música tenia un sentido de deleite, placer o uso castrense, la musica sacra vino después y fue una parte de la cultura musical, no un todo.

LA ZAMBA SEGÚN LA WIKI

Cita:
Los musicólogos coinciden en que proviene de la zamacueca, surgida en 1824 en Lima, en el momento en que el Perú obtenía su independencia liderado por el general argentino José de San Martín.
Su denominación como “zamba” se refiere al término colonial que se aplicaba a las mestizas descendientes de indio y negra (o viceversa). La danza esta diseñada para seducir a las zambas, y de allí su nombre, tanto en el Perú como en la Argentina.

Wiki, invoca a dos músicos argentinos a los que les asigna el titulo de “musicólogos”, cuando en realidad uno es un guitarrista (Falu) y el otro un compositor moderno (Abalos) y sostiene que “la zamba” es un ritmo que nació en 1824, cuando San Martín estaba en Perú.
Bien, ni siquiera esto ultimo es cierto, en 1822 San Martín tuvo que abandonar Lima camino a Mendoza en la Argentina, preámbulo del exilio en Europa.
Para rematar creo que los criollos no tuvieron ningún interés de seducir a ninguna “zamba” pues despreciaban este mestizaje lo mismo que los aborígenes y los negros, por lo que “sambos” eran una especie de “parias”, marginados.
Por otra parte ni en Argentina (donde nace la zamba), ni en Bolivia, ni Uruguay, ni en Paraguay, ni en Chile, los sambos tuvieron vigencia alguna, recien se los ve al norte de Sudamérica; Ecuador, Colombia y Venezuela.
Y superando los limites de la graduación etílica admitidos para escribir con seriedad, confunde por “efecto de la misma causa” dos ritmos distintos; “la cueca y la zamacueca o mozamala o zanguaraña”, con la Zamba

Esta confusión es común incluso entre los músicos argentinos, ejemplos;

Cita:
Historia: Danza amatoria por excelencia. Nos viene de la zamacueca (Lima-Perú) y de la Cueca Chilena. Su nombre fue tomado de La Zamba (antigua danza peruana), no así su coreografía. Al acriollarse incorpora el pañuelo, pasando a ser el mismo, la extensión de la mano. (Ana María Maurer)

Las negritas son mías, esto es contradictorio, además la zamba no se acriolló, siempre fue criolla.

Cita:
La zamba antigua es desplazada por una nueva: la Zamacueca, hacia 1824. A través del norte conserva el nombre de zamba difundiéndose por las distintas provincias adquiriendo en cada región una característica particular.
Cita:
La zamba es una creación criolla de singular mérito, antaño se bailó en la región central del país, de donde procede la versión que nos da Andrés Chazarreta (1916)

Ahora está mejor al menos mas claro.

Cita:
1824 – Esta danza dio origen a la Zamba ya la Cueca. Fue creada hacia 1824 con elementos aportados por los bailes de la época. En Perú se la llamo también Zambacueca, Muzamala y Zanguaraña. Puede ser que la Zamacueca halla sido originada por una danza de “Chicoteo” llamada Zamba en Perú. Llego a Chile y de ahí a nuestro país, también pudo habernos llegado desde Bolivia. Desde entonces se bailó intensamente en todas la provincias dando lugar a la formación de sus descendientes

¡¡¡ Que ensalada !!! Las negritas remarcan las contradicciones

Cita:
La voz “zamba” fue ya conocida por el autor Don Quijote como formando parte de una palabra compuesta aplicada a una danza criolla importada a España.
Aisladamente empleado designa una forma bailada cantada, sin giro ni zapateo, sujeta a un ritmo y compás ondulantemente cadencioso y graciosamente animado.
El pañuelo juega en las manos de las parejas un papel importante, porque sus movimientos dan a entender el significado de una intención que siempre es de índole galana y amatoria.
La Zamba consta de dos partes: en la Primera el hombre trata de conquistar a la mujer pero ésta se muestra esquiva; en la Segunda la mujer acepta los galanteos de su compañero.

Si la conoció Don Miguel entonces no nació en 1824. El autor de la nota nunca bailo una zamba, sí tiene giros.

Carlos Guastavino fue uno de los pocos grandes de la música que tuvo la Argentina, junto Alberto Ginastera, Juan J. Castro, Luis Gianneo y por mi parte al menos no puedo encontrar otros. Integro el grupo de compositores “nacionalistas”, vale decir no aceptaban fuentes que no fueran autóctonas, es autor de algunas zambas y sostenía el carácter autóctono de ese ritmo. Comenta la Fundación OSTINATO;

Cita:
La cita a la música criolla rural aparece en el segundo tema (c40).
En este caso se trata de la zamba, que si bien posee el mismo compás de la especie anteriormente utilizada (3/4), presenta características marcadamente diferenciadas, tales como el carácter y el uso predominante de la tonalidad mayor (que coincide satisfactoriamente con la tonalidad de la dominante), además del factor motívico temático

Estos ejemplos fueron extractados de “chistorias” de la música, escritas por afamados “musilocos”.

La zamba, llamémosla moderna, que devino de un ritmo del altiplano, nace en el NOA, en los albores de la independencia a principios del siglo XIX y son muchos los verdaderos musicólogos argentinos para los que deviene de viejos ritmos del altiplano-

Aquí dejo cinco ritmos del altiplano, cuya música era originalmente quintatonica, vale decir tenia las cinco notas –tonos enteros- originales en toda la música del planeta –Asia, África, Grecia antigua (hasta no se en que momento los griegos agregaron dos semitonos configurando la actual escala de 7 notas ( 5 tonos y 2 semitonos ), los Chinos hasta muy entrado el siglo XX continuaron usando las cinco notas originales.

Solo se conserva escrita una pieza musical quechua –quintatonica- y esta en España pues fue transcripta por un español durante la conquista del imperio Quechua.
Estas son piezas modernas pero devenidas de aquellos ritmos del altiplano, donde no hubo influencias foráneas.
Por el contrario fueron los africanos (traídos por los españoles, bajo influencia del “genial” don Bartolomé autor de la Leyenda Negra) los que llevaron a la costa muchos instrumentos de los quechuas entre ellos el ”cajón” que es invento de las culturas del altiplano y después los españoles llevaron a Europa (como el acordeón guarani).

He oído hablar del “cajón afroperuano”, no, sin ninguna duda es quechua.
En el altiplano los africanos no duraron mucho, los españoles –después de don Bartolomé) los llevaron para usarlos en la minas de Potosí.
Pero el altiplano es la región del planeta con menos oxigeno, siendo de mayor altura el Tíbet tiene mucho mas oxigeno. Los Sherpa que han venido al altiplano han sufrido cianosis, imaginen a los africanos.

LA MUSICA ANDINA

Con esta denominación genérica hoy en el mundo se identifica una rica y extensa producción musical de los pueblos andinos y de sus artistas, que viven en la vasta región de montañas de la Cordillera de los Andes.
Estas inaccesibles montañas fueron dominios del antiguo Tawantinsuyo; el Imperio de los Incas. Los españoles que llegaron con la cruz y la Biblia, no se dieron cuenta, de lo que encontraron y tenían en su delante: La riqueza de una civilización que evolucionó en modo extraordinario y autónomo.

Los pueblos Quechuas y Aymaras, los predominantes en el imperio incaico, mantienen sin alterar sus costumbres y tradiciones, su identidad genética, su arte y su bellísima música.
La música de los pueblos andinos, se basa en armonías pentatónicas.

Los primeros Europeos pudieron escuchar melodías de los indígenas, de los pastores y canciones para danzas de sus ritos religiosos basados en la escala Re-Fa-Sol-La-Do, difundida en la vasta región entre Cuzco y el Lago Titicaca.
Al inicio de este siglo, los arqueólogos han encontrado una antigua quena hecha de caña afinada en Mib-Fa-Lab-Sib-Do-Mib-Fa-Lab.

En la moderna música folclórica de estos pueblos andinos, con la misma estructura armónica, se conocen diferentes ritmos: el Huayno, el Huayño, la Diablada, la Morenada, la Sikureada, la Tarkeada, el Tinkus, el Takirari, la Tuntuna, presentes en Perú y Bolivia. El Carnavalito, la Vidala, en Argentina.
Uno de los motivos por el cual la música andina se difundió y se hizo conocer en todo el mundo, fue la revolución cultural de los años 60-70, durante los cuales nace en América Latina la Nueva Canción, de la mano de Víctor Jara, Violeta Parra, Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez y Pablo Milanes, Víctor Heredia, Vicente Feliu, entre otros.

Aparecen grupos andinos en los escenarios mundiales: Inti Illimani, Quilapayun, Illapu, de Chile. En Perú nacen Alturas, Vientos Del Pueblo, Tiempos Nuevos, Illarec Chaska, Puka Soncco, Los Uros Del Titicaca, Los Incas, Yahuarina. En Bolivia ven la luz los Kjarkas, Savia Andina, Payas, Zulma Yugar, Rumi Llacta, Bolivia Manta. En Ecuador nacen: Ñanda Mañachi, Altiplano, Los Cuatro Del Altiplano, Imbayacuna. En Argentina: Los Calchakis, Laikas.

El periodo de los golpes militares en Chile, Argentina y Perú, acelera la evolución de la música andina, así como también la emigración hacia Europa y a todo el mundo de los grupos andinos.
Nacen las canciones de protesta mezcladas en ritmos tradicionales e interpretados con instrumentos modernos e instrumentos tradicionales: Charango, Quena, Sikus, Bombo o Wankara, Chakchas, Mandolina, Violines, Guitarra acústica, etc.

Nace así una alianza entre artistas oprimidos por sus ideas políticas: Los deportados de Chile, los perseguidos en Perú y Argentina y los oprimidos desde la invasión: Los artistas nativos andinos. Una fusión entre lo viejo y lo nuevo, entre la modernidad y la tradición.
El resultado final de este fermento político, musical y social, fue el revelar al mundo una maravillosa tradición musical de un pueblo oprimido y olvidado que realiza la alianza con la música popular enriqueciéndose con nuevos instrumentos y nuevos arreglos musicales.

Oigamos esa música en versiones modernas;
Carnavalito; “quebrada de Humahuaca

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Autentico ritmo del altiplano; “el cóndor pasa”, esta pieza musical como “La cumparsita” recorrió el mundo, con seguridad la han escuchado

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Un Takirari

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EL CAMINO DEL INCA

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MUSICA ALTIPLANO

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Estos ritmos no tienen ninguna influencia, ni afro, ni nada. Salvo que consideremos todas las culturas, devenidas desde el origen mismo del “homo” que según los antropólogos fue africano, en ese caso la música Wagneriana también seria afro, como para amargarle el eterno descanso a don Adolfo…

En cuanto a la “zamacueca”, dicen nacida allá por siglos XVI a XVII fue obra de los esclavos africanos de la costa del Perú después paso a Chile y de allí a La Rioja (Argentina) provincia que esta en la región central andina lindera con Cuyo y no el NO, que empieza en Catamarca, al norte y para mi al menos no tiene ninguna influencia de la música Quechua o Aymará y si la tiene es poca y muy lejana, puede si tener influencia de la musica de las culturas de la costa Peruana y/o música europea traída por los españoles.

Oigamos para comparar ritmos, no hay mejor testigo que el oído;
ZAMACUECA –PERUANA

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CUECA – Chilena -dicen devenida de la zamacueca.

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LA ZAMBA

En Bolivia a la zamba llaman “cueca”. Esta “cueca” boliviana, nada tiene que ver con la zamacueca o con la cueca chilena, es una verdadera “zamba”.

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Esta es la zamba básica por excelencia – es como el “choclo” para el tango- los folkloristas la usan para enseñar música y tocar la guitarra por la simpleza que tiene,
¿ la zamacueca se parece a esto ?; ZAMBA DE MI ESPERANZA

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Ahora el ritmo es 3 X 4 y no 6 X 8 –como dicen los musicólogos de la WIKI. Escribir 6 X 8 es como ; “boi a escrivir” mucica” si lo digo esta bien, pero si escribo soy un burro, pues el 6 x 8 no es mas que un doble compas 3 X 4.

Esta es una zamba considerada quizá la maxima creación de este ritmo, su letra está plagada de figuras retóricas que se analizaban , en literatura, al estudiar este estilo en mis tiempos.
ZAMBA DE LA CANDELARIA
de Jaime Dávalos

la* MI7/9* la
Nació esta zamba en la tarde

FA* SI7* MI7
cerrando ya la oración

re la
cuando la luna lloraba

MI7 la
astillas de plata la muerte del sol.

La acunaron esos ríos
que murmuran al pasar
y el viento de los inviernos
le dio la tristeza que la hace llorar.

estribillo

SOL7 DO
Cuando madure la noche

SI7 MI7* LA7*
zumo de mi soledad

re la
se ha de alegrar el camino

MI7 la
zambita nochera La candelaria

Que se duerma la guitarra
hueca de voces que van
sacando a flor de la tierra
recuerdos queridos que no volverán.

Zamba de La candelaria
que cuando amanezca irá
rejuntando estrellas altas
los ojos que me hacen a mi trasnochar.

La segunda estrofa originalmente era así;

En lo de Poncho Marrupe…
déle tomar y obligar,
se nos va alegrando el vino
cantando esta zamba, La Candelaria.

Su autor la cambio por exigencia del que escribió la música, (E. Falu) que le tenia “envidia” al Pocho Marrupe, un personaje de las noches Salteñas y afamado folklorista

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Esta zamba ANGELICA, y yo nacimos el mismo año.

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Moderna evolución de una Zamba estilizada –

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SEGÚN LA WIKI

Cita:
En Argentina existe una variante de zamba llamada zamba carpera, el nombre de la misma se debe a que es realizada dentro de las grandes carpas (tiendas de campaña) que se usan para resguardar a las parejas de bailarines durante el carnaval o chaya en el NOA.
La zamba carpera tiene un ritmo más stacatto y ligero que la zamba común, sus sonidos recuerdan a los de la chacarera y, dado que su música suele hacerse con bandoneón, también recuerda al uso de “acordeonas” que se hace en el chamamé.

Esto ya no es alcoholismo es un crimen, tipificado jurídicamente como; “musicacidio”; ¿“chacarera” con acordeón? y porque no con bajo eléctrico o un órgano.
La chacarera nació en Santiago del Estero y después paso a Tucuman, Salta, Bolivia y recaló en el Chaco –tierra de los Guarani- donde si se usaba el acordeón, inventado por ellos, he escuchado en mis años en el Chaco, un tipo de chacareras chaqueñas con acordeón pero no es el instrumento original ni apropiado para tocar chacareras.
Además Chaya se le dice al carnaval únicamente en la provincia de La Rioja, que como dije queda en la región central andina y no en el NOA.

La Música Andina

Con esta denominación genérica hoy en el mundo se identifica una rica y extensa producción musical de los pueblos andinos y de sus artistas, que viven en la vasta región de montañas de la Cordillera de los Andes.
Estas inaccesibles montañas fueron dominios del antiguo Tawantinsuyo; el Imperio de los Incas.
Los españoles que llegaron con la cruz y la Biblia, no se dieron cuenta, de lo que encontraron y tenían en su delante: La riqueza de una civilización que evolucionó en modo extraordinario y autónomo.

Los pueblos Quechuas y Aymaras, los predominantes en el imperio incaico, mantienen sin alterar sus costumbres y tradiciones, su identidad genética, su arte y su bellísima música.
La música de los pueblos andinos, se basa en armonías penta tónicas.
Los primeros Europeos pudieron escuchar melodías de los indígenas, de los pastores y canciones para danzas de sus ritos religiosos basados en la escala Re-Fa-Sol-La-Do, difundida en la vasta región entre Cuzco y el Lago Titicaca.
Al inicio de este siglo, los arqueólogos han encontrado una antigua quena hecha de caña afinada en Mib-Fa-Lab-Sib-Do-Mib-Fa-Lab.

En la moderna música folclórica de estos pueblos andinos, con la misma estructura armónica, se conocen diferentes ritmos: el Huayno, el Huayño, la Diablada, la Morenada, la Sikureada, la Tarkeada, el Tinkus, el Takirari, la Tuntuna, presentes en Perú y Bolivia. El Sanjuanito, el Albazo, escuchados en Ecuador. El Carnavalito, la Vidala, en Argentina.

Uno de los motivos por el cual la música andina se difundió y se hizo conocer en todo el mundo, fue la revolución cultural de los años 60-70, durante los cuales nace en América Latina la Nueva Canción, de la mano de Víctor Jara, Violeta Parra, Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez y Pablo Milanes, Víctor Heredia, Vicente Feliu, entre otros.

Aparecen grupos andinos en los escenarios mundiales: Inti Illimani, Quilapayun, Illapu, de Chile. En Perú nacen Alturas, Vientos Del Pueblo, Tiempos Nuevos, Illarec Chaska, Puka Soncco, Los Uros Del Titicaca, Los Incas, Yahuarina.
En Bolivia ven la luz los Kjarkas, Savia Andina, Payas, Zulma Yugar, Rumi Llacta, Bolivia Manta. En Ecuador nacen: Ñanda Mañachi, Altiplano, Los Cuatro Del Altiplano, Imbayacuna. En Argentina: Los Calchakis, Laikas.

El periodo de los golpes militares en Chile, Argentina y Perú, acelera la evolución de la música andina, así como también la emigración hacia Europa y a todo el mundo de los grupos andinos. Nacen las canciones de protesta mezcladas en ritmos tradicionales e interpretados con instrumentos modernos e instrumentos tradicionales: Charango, Quena, Sikus, Wankara, Chakchas, Cajón, Erke.

Nace así una alianza entre artistas oprimidos por sus ideas políticas: Los deportados de Chile, los perseguidos en Perú y Argentina y los oprimidos desde la invasión: Los artistas nativos andinos. Una fusión entre lo viejo y lo nuevo, entre la modernidad y la tradición.
El resultado final de este fermento político, musical y social, fue el revelar al mundo una maravillosa tradición musical de un pueblo oprimido y olvidado que realiza la alianza con la música popular enriqueciéndose con nuevos instrumentos y nuevos arreglos musicales.

Después de la Historia Negra del Tango y la Historia Quechua de la Zamba, he quedado como chiquilín que le dan un coscorrón; viendo estrellas. No creía que se macaneara tanto en todos los generos.

Saludos

P.S.;Tarde un par de días pues quise consultar unos amigos musicos, mucho de lo dicho es obra de ellos.

OTRO P.S. ; Para Brigantinus, Viva Galicia, por una criolla. Digo ¿ esta no será música afro ?

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HISTORIA DE LOS VISIGODOS EN ESPAÑA por F 24 mayo 2010

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HISTORIA DE LOS VISIGODOS EN HISPANIA EN EL S. V

En este artículo voy a trazar una breve historia de las vicisitudes y peripecias de los visigodos en Hispania, desde la llegada de Ataúlfo a Barcelona en 414 hasta la destrucción del reino suevo en 456.

Sin duda debió de ser un espectáculo impresionante ver a la gran comitiva de los godos, con sus guerreros a caballo escoltando carros y carros de civiles y sus enseres extendiéndose por toda la vía Augusta a lo largo de kilómetros y kilómetros en dirección hacia Hispania. Con su rey Ataúlfo a la cabeza (había sido elegido para el cargo en 410 tras la muerte de su cuñado, el gran Alarico), habían salido de la saqueada Burdeos, donde habían estado brevemente asentados, acuciados por las necesidades, ya que los estipendios prometidos por el general Constancio no llegaban. Así, a finales de 414 o principios de 415, los visigodos probaban suerte en Hispania y llegaban a Barcelona, en la que se asentó la corte de Ataúlfo, que incluía nada más y nada menos que a la hermana del mismísimo emperador Honorio, Gala Placidia, que había sido capturada por Alarico en el saqueo de Roma de 410, y con la que Ataúlfo se acababa de casar en Narbona. [OROS. 7.43.1; PROSPER 1256; HYD. 60; IORD. Get. 163]

Pero también en Hispania el bloqueo impuesto por Constancio era brutal y la situación de los visigodos empeoraba paulatinamente. A ello se sumó el asesinato de Ataúlfo por un partidario de su antiguo enemigo (ya difunto) Saro en 415 y la subida al trono precisamente de un hermano de Saro, Sigerico [OROS. 7.43.8; OLYMP. 26; HYD. 60; IORD. Get. 163]. Una semana escasa estuvo éste en el trono, siendo asesinado a su vez. Su sucesor fue Walia [OROS. 7.43.9; OLYMP. 26; IORD. Get. 163; ISID. Goth. 20] quien, tras tratar infructuosamente de cruzar a África, como ya le había pasado a Alarico en Italia, e intentar regresar a las Galias (no pudo porque el ejército romano bloqueaba los Pirineos) se vio obligado a llegar a un acuerdo (foedus) con Constancio, por el que los visigodos se comprometían a combatir a los bárbaros que habían invadido Hispania en 409 y a devolver a Placidia a cambio del trigo suficiente para subsistir. El foedus se firmó en 416 [OROS. 7.43.12-13; OLYMP. 31; PROSPER. 1251; HYD. 60; Chron. Gall. A. DXI 565; IORD. Get. 165].

Las campañas visigodas en Hispania fueron rápidas y contundentes. En apenas dos años, de principios de 416 a principios de 418, Walia acabó con los dos pueblos más poderosos de los que habían invadido Hispania, los alanos y los vándalos silingos, asentados los primeros en Lusitania y Cartaginense y los segundos en Bética. A partir de los datos proporcionados por Hidacio y complementados por otras fuentes, especialmente una noticia proporcionada por Sidonio Apolinar, se pueden reconstruir las campañas godas en Hispania. [HYD. 67, 68, 69; SID. APOL. Carm. 2, 362-365; IORD. Get. 166; quizás, OROS. 7.43.15]

El primer objetivo del rey visigodo fueron los vándalos silingos, decisión en cierta medida sorprendente en cuanto que los alanos representaban, en teoría, un enemigo más poderoso y su instalación en Lusitania y Cartaginense los hacía más accesibles. Sin embargo los alanos no ocuparon todo el territorio que se les había asignado en el reparto de 411 y hay que situarlos en Lusitania mejor que en Cartaginense. Parece que el objetivo de Walia, y no hay duda que aquí debemos ver indicaciones precisas de Constancio al respecto, era recuperar la costa mediterránea con rapidez y en primer lugar, lo que obligaría a los godos a enfrentarse primero con los silingos, asentados en Bética. Tras la derrota, los vándalos silingos supervivientes se unirían a los alanos (así debemos interpretar, en nuestra opinión, los datos que aporta Apolinar, aún teniendo en cuenta que tales datos aparecen incluidos en un panegírico) y juntos se enfrentaron a los visigodos en las cercanías del estrecho de Gibraltar, según, de nuevo, Apolinar. El hecho de que la última batalla se desarrollara en esta región mediterránea, propicia para el cruce del estrecho, nos hace sospechar que quizás alanos y silingos supervivientes intentaban una desesperada solución: cruzar a África con la esperanza de verse libres del acoso visigodo. Aunque es ésta, sin duda, una hipótesis atractiva, tampoco podemos descartar que, simplemente, el empuje del ejército visigodo hiciera retroceder a alanos y vándalos silingos hacia el sur. Una vez definitivamente derrotados, los restos de silingos y alanos se unieron a los vándalos asdingos, hecho que sin duda aumentaría el poder de su rey Gunterico. Hidacio narra como los visigodos causaron una gran matanza entre los alanos, lo que incluía la muerte de su rey Addax, pero no creemos que existiera un plan de exterminio por parte de Walia, ni de su jefe Constancio, con respecto a silingos y alanos. De hecho, el propio Hidacio menciona que los supervivientes se unieron a los vándalos asdingos en Galecia, lo que supone un largo camino hacia el norte, a lo largo del cual no hubiera sido difícil a los godos aniquilar a las dispersas bandas de fugitivos. El objetivo de Constancio era quebrar de forma definitiva el poder militar de alanos y vándalos silingos y lo consiguió plenamente.

En teoría, el siguiente paso de Walia y su ejército sería la eliminación de los otros dos pueblos bárbaros que quedaban en Hispania y que ocupaban el tercio noroccidental de la Península Ibérica, a saber, vándalos asdingos y suevos. Pero antes de cumplir los objetivos propuestos, Constancio decidió ordenar el regreso de los visigodos a Galia, donde, mediante un nuevo foedus, los instaló en las provincias Aquitania Segunda, Novempopulana y Narbonense Primera, con Tolosa como capital.

La siguiente aparición de los visigodos tuvo lugar en 422, cuando, formando parte del ejército comandado por el magister militum Castino, emprendieron una campaña contra los vándalos asdingos que, tras su derrota a manos de Asterio, se habían asentado en Bética. Hidacio (77) escribe: “Castinus magister militum, cum magna manu et auxiliis Gothorum, bellum in Baetica Uandalis infert. Quos cum ad inopiam ui obsidionis artaret, adeo ut se tradere iam pararent, inconsulte publico certamine confligens auxiliorum fraude deceptus ad Terraconam uictus effugit.” Castino, una vez que había logrado bloquear a los vándalos, les presentó una innecesaria batalla en campo abierto, en la que fue derrotado debido a la traición de los auxiliares godos. Dejando aparte la profunda animadversión que Hidacio sentía hacia los visigodos y que hacen que se resienta su objetividad, la traición de los godos debería enmarcarse en las luchas por el poder que se libraban en Ravena a la sombra del débil Honorio. La crítica moderna se ha puesto de acuerdo, en general, a la hora de buscar una razón a la actuación de los visigodos: su traición respondería a un episodio más de la lucha que se estaba desarrollando en la corte de Ravena entre Castino y Placidia y sus partidarios, entre los que se incluía Bonifacio. El otro beneficiado sería el propio Teodorico I, que debilitaría considerablemente la posición de Castino, posible futuro enemigo. Otros autores sostiene que la única causante de la derrota sería Placidia, que aún mantendría cierto ascendiente sobre los visigodos desde que había sido su efímera reina.

En teoría, debemos esperar hasta 456, cuando Teodorico II atacó al rey suevo Requiario y acabó con él y con su reino, para volver a encontrar visigodos en Hispania. Sin embargo, la inmensa mayoría de los autores, entre los que me incluyo, sostienen que los federados que fueron masacrados por los bagaudas en Tarazona en 449, según cuenta Hidacio (141), eran visigodos. La pregunta lógica, y que por ahora no ha sido respondida es: ¿qué hacían allí?. La crítica moderna se ha desentendido del problema, debido principalmente a su complejidad. Aquí sólo diré mi opinión de forma muy resumida: formaban parte de un contingente de guarniciones en el valle del Ebro, que incluiría Zaragoza y Pamplona, en cumplimiento del foedus renovado por Los visigodos y el Imperio en 439.

En el año 456, Teodorico II, rey de los visigodos, cruzaba los Pirineos y se dirigía con su ejército hacia la frontera del reino de los suevos, siguiendo con toda probabilidad la vía que unía Burdeos con Astorga. Vamos a detenernos un poco en analizar las causas de este hecho a partir del contexto histórico. Señalo varios puntos fundamentales de esta nueva contextualización:

1) En el año 454 Aecio fue asesinado por Valentiniano III, quien, as u vez, también murió de forma violenta en 455. Tras el breve interludio que supuso el reinado de unos meses de Petronio Máximo, fue elegido emperador Avito, uno de los hombres de Aecio y gestor de la paz de 439 con los visigodos. Fue sin duda esta relación estrecha con los godos la causa de su subida al poder: apoyado por los senadores galorromanos fue elegido emperador el 9 de julio de 455 en Tolosa, lo que es significativo ya de por si, y ratificado en Roma. Obviamente, Avito no era Aecio y su elección pronto se vería discutida por otro aeciano (Mayoriano, a su vez apoyado por el general Ricimero).

2) En el año 453 el rey visigodo Turismundo fue asesinado por sus hermanos Teodorico y Frederico, asumiendo el primero el trono con el nombre de Teodorico II. El nuevo rey visigodo, al contrario que su padre Teodorico I, era “prorromano” (si se me permite la expresión) y más realista, que no menos ambicioso. Así, sabedor de que la natural expansión de los visigodos hacia el Mediterráneo no iba a ser permitida por Roma (y había múltiples y dolorosos ejemplos al respecto), abandonó la “vía mediterránea” y centró sus miras en otro lugar: Hispania, lugar que carecía de importancia estratégica y política para Roma, con la excepción de Tarraconense (que, aún no siendo fundamental, si tenía cierta importancia al asegurar los Pirineos y la costa).

3) Desde el año 448 el rey de los suevos era Requiario, hijo de Requila, que había logrado la mayor expansión sueva y al que podemos calificar como el más importante de los reyes suevos junto a Hermerico. Requiario comenzó su reinado aliándose con los visigodos, aunque no parece que para éstos fuera de gran ayuda. Cuando los hunos invadieron las Galias en 451 y se dirigieron hacia el reino godo no se recoge en las fuentes ninguna ayuda de sus recién aliados suevos. Quizás Teodorico se conformara desde un principio con la garantía de que los suevos no le atacarían por la espalda mientras el combatía a los hunos.

Tras la muerte de Aecio y Valentiniano III, con quien había ratificado los acuerdos firmados con el patricio, Requiario consideró que su pacto con Roma había terminado. Esto es bastante normal porque, como mostrara en su momento G. P. Bognetti, los pactos firmados entre reyes bárbaros y los gobernantes romanos tenían un carácter personal y de fidelidad individual, por lo que cuando uno de los firmantes moría el pacto quedaba sin efecto. Requiario no fue el único que rompió su pacto con Roma: Genserico y Teodorico II hicieron lo propio, en un intento de mejorar su posición respecto a Roma.

La ruptura del pacto por Requiario se tradujo en ataques a la provincia Tarraconense. Los motivos de esta actuación no están nada claros y las fuentes en poco ayudan. Una teoría muy extendida, y cuyo mayor, aunque no único, exponente es Casimiro Torres, es que Requiario deseaba conquistar Tarraconense para unificar la península Ibérica bajo su cetro. Nada hay en las fuentes que indique que el rey suevo albergaba tal disparatada pretensión, teniendo en cuenta que en realidad su poder se circunscribía a la mayor parte de Galecia, Emérita e Hispalis. ¿cuáles fueron, pues, sus motivos? Es difícil pronunciarse: quizás un intento de mejora de los términos del foedus con Roma, aumentar su prestigio, la depredación en sí misma, etc.

Cabe preguntarse por qué Requiario no calculó la reacción visigoda. Es posible que en el plano militar no los considerase excesivamente peligrosos pues, al fin y al cabo, su padre los había derrotado hacía poco y é seguramente habría estado presente. Quizás consideró que seguirían sin interesarse en Hispania y él podría maniobrar allí con margen. Se equivocó por completo en ambos extremos. Ya hemos visto que los visigodos se disponían a cambiar de política y había quedado patentemente demostrada su importante capacidad militar en los Campos Catalaúnicos.

Un indicio de que la actuación visigoda en Hispania había cambiado es la intervención de Frederico, hermano de Teodorico II, contra los bagaudas tarraconenses en 454 [hyd. 158]. Hasta ahora los visigodos habían participado en la península como auxiliares en campañas romanas. Ahora las dirigían ellos. Y, de paso que eliminaba definitivamente un problema (menor, pero que no podía ser ignorado), aseguraba las vías occidentales de penetración en Hispania.

En el año 456 y tras una gran incursión sueva en Tarraconense [HYD. 172] Requiario, Teodorico II invadió Galecia. El ejército godo, al mando del propio rey, iba acompañado de un contingente de aliados burgundios, a cuyo mando estaban los reyes Gundioco y Chilperico [IORD. Get. 231]. En las cercanías de Astorga les esperaba el ejército suevo, al mando a su vez de Requiario. En concreto a orillas del río Órbigo,a apenas a 12 millas de la ciudad. Según A. Tranoy, los suevos intentaban detener a los visigodos en el puente de dicho río, debido a que por él pasaban las rutas hacia el interior de Galecia. Además, probablemente se trataba de la frontera más oriental del reino. Requiario que, aunque herido, había podido escapar y refugiarse en Oporto, fue capturado allí y ejecutado en diciembre [HYD. 175 y 178; IORD. Get. 232].

La derrota de Requiario fue absoluta. No podía ser de otra forma, ya que el ejército visigodo era previsiblemente muy superior tanto en número como en capacidad y preparación militar. Así, el 5 de octubre de 456 los visigodos destruían el ejército suevo y dejaban expedita la ruta hacia Braga [HYD. 173; IORD. Get. 232; ISID. Sueb. 87; Chron, Caesaraug. ad. a. 458]. Los visigodos ocuparon rápidamente Braga, que fue saqueada [HYD. 174]. J. Pampliega ha reconstruido la ruta que seguirían los visigodos hasta la capital sueva (cito textualmente): “Posiblemente tomase la vía 17 del Itinerario de Antonino, y desde Astorga se dirigiese hastra Castrocalbón, en la actual provincia de León y desde allí se internase hasta la provincia de Zamora por Fuente Encalada; Rosinos de Vidriales donde se encuentra la mansión viaria de Petavonium, tras ésta, cruzaría Santibáñez de Vidriales, Brime de Sog, San Juanico el Nuevo, Calzada de Tera, Calzadilla de Tera, Otero de Bodas, Villanueva de Valrojo, Villardeciervos, Boya, S. Pedro de las Herrerías, Figueruela de Arriba donde se encuentra la mansión de Veniatia, Moldones, y pasaría la frontera actual portuguesa hacia Bragança por la mansión de Compleutica hacia Chaves y Braga” (Los germanos en España, Pamplona, 1998, p. 324, n. 172).

Inmediatamente, Teodorico conquistó Emerita [HYD. 182], aunque los acontecimientos ocurridos en el imperio le obligaron a cambiar de planes. En efecto, la destitución de Avito, que había ido a Italia a sofocar la rebelión de Ricimero y Mayoriano y había sido derrotado en Piacenza y obligado a consagrarse obispo [HYD. 183; SID. APOL. Carm. 5.266-268] Chron Gall. a. DXI 628; CASSIOD. Chron. 1266], forzó al rey visigodo a regresar rápidamente a Tolosa. Partió de Mérida en abril de 457 [HYD. 186] y, tras saquear Astorga y Pallantia y fracasar ante los defensores del castrum Couiacense (probablemente Valencia de Don Juan), llegó a las Galias [HYD. 186]. Como gobernador de los territorios suevos recién ocupados (prácticamente todos, por cierto) dejó a Agiulfo [IORD. Get. 233; HYD. 173 sólo menciona su deserción].
El nuevo emperador era Mayoriano, otro de los generales de Aecio, pero Teodorico II no lo reconoció como tal hasta 458, cuando renovó el foedus entre los godos y Roma, lo que le permitió moverse en Hispania con mucha libertad durante casi dos años. Los aprovechó bien. En el año 458, envió una expedición a Bética, al mando del dux Cyrilla [HYD. 192; ISID. Goth. 33].
La victoria contra los suevos y la ocupación de casi todo su reino, aunque más tarde perderían parte de él, la conquista de Mérida y las expediciones a Bética, supusieron, para muchos historiadores (Reinhart, Thompson, García Moreno, Burgess…), el comienzo de una nueva época en la historia de Hispania.

Saludos.

UCRONIAS por Hartza 24 mayo 2010

Posted by paxceltibera in 01. DE LOS PUEBLOS DE LA PENINSULA IBERICA.
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¿Qué es la ucronía? ¿Existe como género literario? Una ucronía es más ni menos que especular con que nuestro presente, nuestra realidad, no sea sino tan sólo una más entre las muchas (¿infinitas?) posibilidades derivadas del pasado. Alentar la noción de que nuestra situación es en principio precaria…, susceptible de poder haber sido alterada por sucesos en apariencia arbitrarios pero que consideramos sellados por la Historia, rodeados de un ilusorio halo de inevitabilidad. La ucronía no es fantasía, sino historia alternativa.

Según el diccionario de la RAE: “Ucronía: Reconstrucción lógica, aplicada a la historia, dando por supuesto acontecimientos no sucedidos, pero que habrían podido suceder.”

Y según otra definición más acorde con el género literario en el que suele ser clasificada (ciencia ficción, o fantasía a secas): “Dícese de la literatura que especula sobre mundos alternativos en los cuales los hechos históricos se han desarrollado de diferente forma de como los conocemos”. Este término fue acuñado por Charles Rounivier en el siglo XIX en su obra L’utopie dans l’Histoire: “Así como utopía es lo que no existe en ningún lugar, ucronía es lo que no existe en ningún tiempo.”

Una ucronía parte de preguntarse qué hubiera sucedido si lo que efectivamente sucedió en un momento dado no hubiera sucedido (what if?). Por ejemplo, qué hubiera sucedido si Colón no hubiera llegado a América o si los nazis no hubieran sido derrotados.

Otros términos que pueden aplicarse a este… ¿género? ¿subgénero? literario incluyen “historia alternativa”, “alohistoria”, “contrafactuales (o condicionales contrafácticos)”, “mundos ¿y si? (o mundos si – if worlds)”, “mundos paralelos”, etc.

Aparte de su valor nada desdeñable como mero entretenimiento y, en no pocos casos, como literatura de alto nivel, tal juego de posibilidades ha intrigado a no pocos historiadores y estudiosos de las ciencias sociales. Uno de los estudios “serios” sobre los contrafactuales más conocidos en castellano (a pesar de su execrable traducción) es Mundos Plausibles, Mundos Alternativos de Geoffrey Hawthorn. En este original estudio sobre el papel que juegan los juicios contrafácticos en la historia y en las ciencias sociales nos presenta su convencimiento de que toda explicación sugiere ciertos juicios contrafácticos; pero, a diferencia de otros pensadores de la historia y las ciencias sociales, Hawthorn arguye que no existe una respuesta teórica a la pregunta sobre qué condicionales contrafácticos se deben admitir como válidos: el límite reside únicamente en su plausibilidad.

Pero, en todo caso, entender lo que pudo haber sucedido (pero no sucedió) nos ayuda a comprender por qué ocurrió… lo que acabó ocurriendo. Y esto es algo que conocen bien los historiadores, si bien la mayoría se encuentran reticentes o incómodos a la hora de tratar lso contrafactuales. ¿Pérdida de tiempo? ¿Mera fantasía propia de historiadores de cafetería o de estrategas de sillón? No todos los grandes historiadores han tenido los contrafactuales en tan pobre opinión: Tito Livio, en su Ab urbe condita (libro IX, 17-19), se preguntaba qué hubiera pasado si Alejandro hubiera vivido más tiempo y atacado el oeste y a los romanos. Trevelyan desarrollaba en 1907 sobre las consecuencias de una victoria de Napoleón en Waterloo. Charles Petrie se preguntaba en 1926 (en If: A Jacobite Fantasy) sobre las divergencias históricas producidas si Bonnie Prince Charlie hubiera decidido continuar con el avance jacobita desde Derby a Londres en 1745 y los Hannover hubieran abandonado Inglaterra. Chesterton en 1931 sobre un hipotético matrimonio de don Juan de Austria con María de Escocia. André Maurois, en 1932, qué hubiera sucedido si Luis XVI hubiera tenido “un átomo de firmeza”. Ese mismo año, Winston Churchill analizaba en If Lee had not Won the Battle of Gettysburg la creación de unos hipotéticos Estados Confederados de América. En 1934 Toynbee publicó, en el segundo volumen de su obra A Study of History, el ensayo “The Forfeited Birthright of the Abortive Scandinavian Civilization”, una interesante situación contrafactual en la que los vikingos capturan Constantinopla en 860 (como estuvieron a punto de hacer), colonizan las costas de América del Norte, dominan la navegación en el mar Caspio… y sus descendientes controlan, para 1400, Europa, Norteamérica y el norte de Asia.

Ejemplos no faltan. Puede encontrarse una lista completa en: http://www.uchronia.net/bib.cgi/oldest.html Y bibliografía de referencia, igualmente en:http://www.uchronia.net/bib.cgi/notes/reference.html

En castellano se publicó en 1999 (Taurus) la traducción del libro de 1977 del historiador Niall Ferguson Historia Virtual (Virtual History: Alternatives and Counterfactuals), una colección de artículos que ilustran excelentemente cómo a menudo suceden hechos de importancia crucial que dependen de una persona, o de circunstancias muy particulares, como el clima, lo que pone en evidencia la debilidad del determinismo histórico. La conclusión de esta obra no es otra que descubrirnos el devenir histórico como un fenómeno extremadamente complejo, y, como tal, teñido de características caóticas. Uno de los factores pudo haber sido diferente, pero ¿se habrían mantenido todos los demás?

Imaginar senderos no tomados es un método de reflexión sobre el impacto de la Historia en el presente y también sobre la repercusión de las personas individuales en la Historia. En el fondo, y de manera inherente a la infinidad de posibilidades que aparecen ante nosotros, nos topamos siempre con la dicotomía entre dos maneras de entender la Historia: la de quienes contemplan los grandes acontecimientos como algo inevitable, como una marea capaz de barrer de manera inmisericorde las consecuencias derivadas del (ficticio) libre albedrío humano y la de los que prefieren (preferimos) una visión más inquieta, más caótica, de la Historia: aquella en la que el temblor de la mano de un asesino puede tener como consecuencia el establecimiento de una nueva línea de la realidad.

El primer recurso a los mundos alternativos apareció propiamente como ciencia ficción en la novela de Guy Dent, Emperor of the If (1926). Se trataba de una narración inmersa de lleno en el sentido de la maravilla, cuyo interés derivaba del recurso a la propia idea novedosa de los mundos alternativos. Más tarde, los escritores de ciencia ficción consiguieron llegar mucho más allá al ocuparse de una sola posibilidad concreta, recurriendo incluso a los métodos propios de la novela realista. Entre las obras más importantes del género se halla la novela de Keith Roberts, Pavana (Pavane, 1968), en la cual la reina Isabel I fue asesinada. A partir de ahí, los acontecimientos se sucedieron como fichas de dominó que caen una tras otra: la Armada Invencible venció; la Reforma fracasó, y la Inglaterra de nuestros días es un país tecnológicamente atrasado, postrado bajo una Iglesia católica militante. Una idea similar puede encontrarse en la excelente Ruled Britannia del prolífico (y desigual) Harry Turtledove: la Armada Invencible ha impuesto de nuevo el catolicismo en Inglaterra y un atareado William Shakespeare debe, a la vez, realizar una obra de teatro en alabanza de Felipe II (a punto de morir) y otra, en secreto, para dar la señal de partida a la rebelión protestante que restaure a Isabel en el trono. El agente español encargado de vigilar sus pasos no será otro que su admirador Lope de Vega.

La novela de Ward Moore, Lo que el tiempo se llevó (Bring the Jubilee, 1953) sigue siendo uno de los mejores tratamientos del Sur triunfante en la guerra civil norteamericana. Recientemente, una novela de misterio, The second favorite son, de Daniel Myers y un “falso documental”, CSA – Confederate States of America, de Kevin Wilmott, nos muestran un presente alternativo en el que el Sur triunfó y la esclavitud es legal.

También las novelas de fantasía recurren a las ucronías, como Cuando el dragón despierte (The Dragón Waiting, 1983) de John Ford, que nos presenta un Imperio Bizantino alternativo enzarzado en una nueva versión de la guerra de los 100 años. En la serie de Lord Kalvan, H. Beam Piper describe un continente americano poblado por tribus indoeuropeas. S.M. Stirling nos muestra en su Peshawar Lancers un Imperio Británico forjado en la India por la reina Victoria tras una catástrofe a escala planetaria que destruye toda civilización en Europa y América…

Hasta ahora, sin embargo, el tema más popular de todos ellos es el impacto de una victoria nazi en la Segunda Guerra Mundial. Es interesante destacar que la primera de tales novelas apareció antes de la guerra: Swastika Night, de Katherine Burdekin, reflejaba una Gran Bretaña derrotada; fue publicada bajo el seudónimo de Murray Constantin por el editor Gollancz en 1937. La guerra en sí produjo varias novelas, que eran en su mayor parte propaganda, con títulos como When Adolf Came, When the Bells Rang y Loss of Eden. El tema demostró ser especialmente popular entre los escritores británicos después de la guerra, como nos demuestra El cuerno de caza (The Sound of His Horn, 1952), de Sarban, seudónimo de John W. Wall, en la que se describe a los nazis cazando a los británicos por mero deporte. Asimismo, un deprimente filme de estilo documental, It Happened Here, apareció en 1963. Para muchos la idea, en la actualidad, parece sólo marginalmente relacionada con la ciencia ficción, de modo que cuando en la década de 1980 apareció SS–GB, de Len Deighton, las críticas apenas hicieron mención de su carácter especulativo. De hecho, casi al mismo tiempo apareció una descripción «no de ficción» de un asalto alemán contra Inglaterra coronado por la victoria germana en el libro ¡Invasión!, de Kenneth Macksey, dirigido a los entusiastas de la historia militar.

Los ejemplos más sobresalientes de este subtema de la victoria nazi son El hombre en el castillo (The Man in the High Castle, 1962), de Philip K. Dick; El sueño de hierro (The Iron Dream, 1972), de Norman Spinrad (Hitler emigró a los Estados Unidos, convirtiéndose en un escritor de pulps especializado en relatos de espada y brujería) y Fatherland (Patria) de Robert Harris, de la que existe una digna versión cinematográfica protagonizada por Rutger Hauer.

Entre las ucronías españolas debemos destacar En el día de hoy, del periodista Jesús Torbado, premio Planeta de 1976, con su sugerente párrafo inicial: “En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército faccioso, han alcanzado las tropas republicanas sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado. Madrid, 1 de abril de 1939. Manuel Azaña, Presidente de la República.”

JuanMa Santiago publicó en el blog “Pasadizo” un excelente artículo (http://www.pasadizo.com/portada.jhtml?ext=1&cod=169) sobre ucronías de la guerra civil española.

En España, durante los últimos años el público lector ha demostrado un interés cada vez mayor por el ensayo histórico y la biografía, géneros que apenas hace quince años languidecían; ese interés se ha visto correspondido por la política de publicación de las grandes editoriales, que ya no sólo crean colecciones dedicadas a la historia, sino que promueven libros como Historia virtual de España (1870-2004). ¿Qué hubiera pasado si…?, volumen coordinado por Nigel Townson, quien contó para su realización con un magnífico plantel de historiadores. Sus autores, instalados sólidamente en la investigación y el conocimiento históricos, se aventuran a interpretar lo que no ocurrió a partir de lo efectivamente ocurrido.

Para finalizar, asumamos la cita de Niall Ferguson: “Como el personaje Ts’ui Pên de Borges, el historiador se enfrenta a un número infinito de bifurcaciones”.
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LO QUE LA HISTORIA OLVIDO: EL NUDO TANGO por Egho. 5 mayo 2010

Posted by paxceltibera in 03.DEL ARTE Y LA CULTURA EN GENERAL.
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