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¿Países celtas o atlánticos? por Brigantinus. 4 agosto 2008

Posted by paxceltibera in 01. DE LOS PUEBLOS DE LA PENINSULA IBERICA.
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A raíz del debate que se ha abierto sobra las “Celtias españolas” me gustaría aportar un granito de arena, ampliando la línea argumental que expuse en uno de los foros de Druídas. Cuando decimos que Galicia, Asturias, Cantabria… son países celtas ¿qué queremos decir? Fundamentalmente, tal afirmación suele ir acompañada de una enumeración de paralelismos culturales con las islas británicas. Y creo que es por aquí por donde debemos empezar; por aclarar lo que entendemos por cultura. Una cultura es un conjunto de elementos materiales y espirituales que conforman el bagaje identitario de una colectividad. Tal bagaje es el fruto de miles de años de relación de las gentes que pueblan ese lugar geográfico con el ambiente que les rodea. Así, si partimos de un ambiente parecido, es lógico que los problemas que surjan sean parecidos, y las culturas (=respuestas a esos problemas) fruto de los mismos, también. Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Aquitania, Bretaña, Normandía, Inglaterra, gales, Escocia, Man, Irlanda…¿Qué tenemos aquí?


-Territorios con un clima atlántico, húmedo y templado; ello convierte a estos territorios en muy fértiles, aptos para la agricultura y con buenos pastos para el ganado. Además, los territorios de los que hablamos miran hacia un mar común, bravo y rico en peces, con unas costas accidentadas y rocosas, llenas de refugios naturales (útiles para el establecimiento de asentamientos costeros), y con abundancia de mariscos. Así, nos topamos con poblaciones de marineros, campesinos ganaderos y agricultores, que durante siglos engendrarán una cultura con referentes comunes, porque común es la realidad que les envuelve.
-Con el paso de los siglos, la comunicación mutua permitirá que las ideas viajen de un sitio a oro, sufriendo mutuas influencias, pero no pensemos sólo en celtas: las conexiones atlánticas ya existen en el megalitismo y la edad del Bronce, se prolongan durante la del Hierro, se consolidan con Roma, y resurgen en la Edad Media (comercio, ruta jacobea) hasta hoy. Por lo tanto, este “viaje de ideas” no es patrimonio celta…sin entrar en el debate sobre si hubo o no hubo celtas en el pasado en determinadas regiones, es evidente que estas influencias mutuas se deben a un condicionamiento geográfico, no a que en sus costas viviera un pueblo concreto y determinado.
-La cultura de estos países va a sufrir influencias externas comunes, que consolidaran aún más su parentesco:
a)Roma, que aportará una lengua, cuyas hijas aún se hablan en parte de estos territorios, además de elementos culturales estéticos, económicos…en muchos casos de origen mediterráneo.
)los territorios que quedan fuera del dominio romano, sufren su influencia indirecta siglos después del fin de la Urbe, algo que justifica precisamente su condición de países “occidentales”
c)Cristianismo; más cultura romana. Pero además, de manera vaga, y echando mano de referencias bíblicas indirectas, la tradición popular va incorporando realidades de origen semita. La “koiné” cristiana refuerza la mentalidad común, que no llega a romperse a pesar de la Reforma. Todo lo contrario lo vemos en el Mediterráneo: la expansión islámica en el siglo VII rompe siglos de espíritu común, y abre una brecha mental entre la orilla norte y la sur que dura hasta hoy.
d)Devenir histórico común, acentuado en los aspectos socio-económicos: consolidación de regímenes señoriales, que darán paso con la Edad Moderna a un incipiente capitalismo, y ya en el siglo XVIII, a la revolución industrial; las relaciones con el territorio se basan en la propiedad particular; montes y otros recursos se explotan en mano común, pero a diferencia de lo que sucede en la Europa centro-oriental, en la Atlántica no existen etapas históricas (remotas o próximas) donde se implanten regímenes socio-económicos que cuestionen la propiedad privada. En todas estas tierras, se conocerán etapas de carestía que forzarán a grandes masas de población a emigrar.
e) Se consolidan estructuras familiares afines, más o menos comunes a las del resto de Europa: en los países atlánticos existirán diferencias en cuestión de herencias, etc, pero no en lo básico: el individuo sólo toma un cónyuge, la mujer no se esconde en una casa tras un velo, no hay estruturas agnaticias; por muy machistas que sean las sociedades, nada impide a la mujer, si se queda viúda, tomar el timón de familia y negocios.

En fin, siglos de proceso histórico que dieron origen a una comunidad geográfico-cultural afín, sin que debamos hacer recaer toda la responsabilidad en un pueblo de hace 2500 años. No debemos caer, por el contrario, en paralelismos fáciles. En un foro se habla de Asturias y país de Gales, resaltando sus aspectos comunes:el Principado, la gaita…Lo de que ambos sean principados evidentemente, no se debe a los celtas, sino a cuestiones vinculadas a la siempre compleja política dinástica medieval. Yo veo paralelismos entre ambas tierras, pero no por cuestiones celtas: países costeros y montañosos, periféricos respecto del estado al que pertenecen, que -sin perder un fuerte componente agrario- han conocido una intensa industrialización basada en los astilleros y la minería del carbón, originando ello una problemática social traducida en un fuerte espíritu izquierdista…Todo esto hace que Gales y Asturias tengan puntos comunes,pero por causas históricamente más complejas de analizar que el hecho de que viviera en ambos sitios un mismo pueblo hace 20 ó 30 siglos. Los paralelismos a veces nos llevan a espejismos; imaginar una sociedad heroica, de fuertes guerreros, gobernada por reyes tribales, que dá suma importancia a sus ganado vacuno y que habita poblados fortificados de viviendas circulares nos puede hacer pensar en la Irlanda antigua; pero también en los pueblos zulús. Así pues, a la hora de buscar semejanzas no debemos caer en el reduccionismo de pensar en celtas: los aportes de la edad Media o los siglos XVI o XVII están ahí; por ejemplo rituales que no son prerromanos cristianizados, sino imposiciones de Trento, en plena efervescencia contrarreformista, que al manifestarse en sociedades rurales adquirieron peculiares variantes acentuadas con el paso del tiempo. En lo que se refiere a los celtas de la Península Ibérica, dos cuestiones:
-No olvidar nunca que los celtas eran parte de la familia indoeuropea, y que por lo tanto no todo lo indoeuropeo que haya aquí tiene por qué ser necesariamente celta; por otro lado, muchas de los puntos de referencia “celtas” pueden ser ,sencillamente, indoeuropeos, con claros paralelismos en Grecia, Roma, los germanos, los eslavos…
-El hecho de que hubiese o pudiese haber celtas en el pasado,no quiere decir que ese territorio sea celta ¿Lo es Turquía central? No, a pesar de los gálatas. Los aspectos “celtas” que nos gusta ver en el norte de España, oeste de Francia y ls islas Británicas son paralelismos atlánticos. Estudiar castros y mitos es estudiar el pasado; es estudiar una cultura que como tal, lleva muchos siglos desaparecida. No forcemos la máquina para ver lo que nuestra imaginación quiere ver .

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