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LOS FALSIFICADORES por Brigantinus. 15 marzo 2008

Posted by paxceltibera in 03.DEL ARTE Y LA CULTURA EN GENERAL.
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Pues bueno, ayer al final me animé a ir a verla, después de abonar mis 6,60 euracos de vellón (otros 20 céntimos de subida) Y con la (agradable) sorpresa de que se proyectaba en versión original subtitulada. Sesión de las ocho de la tarde. Siete personas en la sala.

La verdad es que sí mereció la pena. Al menos en mi humilde opinión, claro está…

La película se centra en la figura de Salomon “Sally” Sorowitsch, un falsificador judío que en 1936 es detenido por los nazis. Tras varios avatares, acaba en el campo de Sachsenhausen, donde se ve involucrado en la “Operación Bernhard”: un intento por parte del gobierno alemán de falsificar libras y dólares, para obtener divisas y de paso colapsar las ecomonías de los países enemigos.

Sorowitsch se ve así al frente de un auténtico grupo de expertos -todos prisioneros- que trabajan al servicio de los alemanes, en unas condiciones sensiblemente mejores que las de los demás prisioneros del campo.

Hay que decir que -en mi opinión- es probablemente la película menos judía de todas las que se han hecho sobre el Holocausto. A diferencia de lo que sucedía en “La lista de Schindler”, en “El falsificador” no recibimos ninguna clase sobre cultura, religión y música judías…. la condición de judíos de los prisioneros solo trasciende a través de los insultos que de cuando en cuando reciben, y de un par de ocasiones en las que durante algunos segundos se ve rezando a un prisionero.

Dentro del grupo de falsificadores (impresores, contables, grabadores…), nos encontramos con diferentes personalidades:
-El propio Sorowistch, un bon vivant mujeriego y amoral.
-Adolf Burger -en cuyas memorias está basada la película- judío comunista eslovaco.
-Completan el panorama un médico, un artista ruso, un joven sin habilidades pero que se ha hecho pasar por experto en impresión para sobrevivir, un empleado de banca que lleva a gala no haber cometido nunca ninguna ilegalidad (con el consiguiente desprecio hacia los presos que son delincuentes comunes), un médico….

No tardan en aparecer los roces: Burger quiere sabotear la operación; pero otros compañeros se niegan a ello, conscientes de que si todo sale mal, están muertos… Al final surge el dilema: hasta qué punto Burger está legitimado para jugar con la vida de sus compañeros, si estos no quieren hacerse los héroes. Sorowistch se ve obligado a navegar entre dos aguas: se resiste al sabotaje, pero no quiere que nadie denuncie a Burger. Poco a poco va surgiendo en él una conciencia y una moral que antes no mostraba…

Los roces entre los miembros del grupo a partir de los intentos de sabotaje de Burger, constituyen uno de los ejes centrales de la película. Sin olvidar el contraste entre su dorado aislamiento dentro del campo, con las condiciones en las que viven los demás prisioneros (la escena de la ejecución mientras los demás siguen jugando al ping-pong; o la de la liberación del campo, en la que los falsificadores se las ven y desean para impedir que los supervivientes los maten)

Al final, todo se reduce a sobrevivir. Con el final de la guerra -y los soviéticos- a las puertas, incluso los alemanes se ven obligados a realizar determinadas fintas para poder garantizar su supervivencia…

Sobre la banda sonora: viejas grabaciones de ópera de Deutsche Grammphon (incluso una habanera) , y sobre todo, tangos. Muchos tangos interpretados a la armónica. Sorowistch es un enamorado del tango…

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