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GRANDES CONFLICTOS SOCIALES ARGENTINOS -1890-1945 (II) por Silmarillion y Egho. 21 enero 2008

Posted by paxceltibera in 02. DE LOS PUEBLOS DEL MUNDO.
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Los primeros conflictos del siglo XX

 


La Huelga de 1902 El movimiento obrero reacciona enérgicamente y decreta a través de FOA (Federación Obrera Argentina) la primera huelga general de historia Argentina.
Los socialistas se opusieron a esa medida por ser un acto que no guardaba relacion con los reclamos y cerraba las puertas a toda negociación.
Esto devino en la ruptura de la central sindical; la FOA continuo en manos anarquistas y los socialistas fundaron la UGT. (Unión general de trabajadores)
La huelga que fue acatada por una importante cantidad de gremios que paralizaron establecimientos fabriles y puertos.
El gobierno (Julio A. Roca II presidencia) decretó el estado de sitio y reprimió violentamente las manifestaciones callejeras y se realizaron redadas sobre las barricadas obreras. Se detuvo gran cantidad de activistas; a los argentinos se los encarceló y a los extranjeros se les aplico la flamante Ley de Residencia, expulsándolos a sus países de origen.

La Marcha del 1° de Mayo de 1904. La FOA cambio su denominación por FORA y el 1° de mayo de ese año convoco a un acto en la plaza Manzini. Iniciada la marcha en varias columnas que debían convergir en la plaza aludida se inicio la represión policial que arrojo un saldo de 40 muertos. Esta vez se unieron las dos centrales sindicales decretaron una huelga general y pidieron el procesamiento de los responsables de la masacre. El reclamo llega al parlamento llevado por el diputado socialista Alfredo Palacios y es llamado el ministro de interior Joaquín V. Gonzáles quien cierra toda puerta a la investigación diciendo que; “esas muertes tiene como mortaja la impunidad del silencio”.

La Revolucion de 1905 Ese año los radicales producen un nuevo movimiento revolucionario cuyo estallido fue simultáneo en Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Bahía blanca, fueron junto con el de 1890 los que más significación tuvieron por su magnitud, sus resultados fueron: En Santa Fe hacen peligrar al gobierno local, en Mendoza deponen al gobernador y en Bahía Blanca las tropas sublevadas inician un avance hacia Buenos Aires. Pero el gran suceso se produce en Córdoba donde los revolucionarios radicales toman prisioneros a un grupo de hombres del régimen que estaban veraneando. El gobierno presidido por Manuel de Quintana decretó el esto de sitio en todo el país.

Este nuevo intento revolucionario tuvo igual fin que los anteriores producidos por los radicales bajo el liderazgo de Hipolito Irigoyen y si bien fueron derrotados pusieron en alerta a la elite liberal sobre el cambio que reclamaban en el orden politico social.

Pese al estado de sitio las centrales sindicales deciden una nueva marcha y concentración, en conmemoración del 1 de mayo. El acto se lleva a cabo en la plaza del Parque de Artillería (frente al teatro Colon), que vuelve a ser reprimida con violencia por el jefe de Policía Ramón Falcón quien ordena la carga de un escuadrón de caballería policial sobre los manifestantes, mientras un escuadrón de infantería los ataca sobre otro frente. En la plaza quedan 4 muertos 50 heridos y cientos de detenidos.

La Huelga de los Inquilinos. En 1907 se produce un hecho insólito (desconocido en nuestro medio, hasta ese entonces); la huelga de los inquilinos. Esta histórica huelga, movilizo a los inquilinos de vivienda familiares y al personal de trabajo domestico que organizados gremialmente reaccionaron contra el abuso de los precios de los alquileres.

Los habitantes de los inquilinatos de Buenos Aires, Rosario, La Plata y Bahía Blanca, Avellaneda, Corrientes y Lomas de Zamora decidieron no pagar sus alquileres frente al aumento desmedido aplicado por los propietarios, además por las pésimas condiciones de vida en los inquilinatos; conocidos como conventillos. Este nombre, deriva de una irónica expresión española; convento, “como prostíbulo”, y se uso para designar a las casas que alquilaban cuartos a inmigrantes.

El crecimiento urbano no acompañó la demanda de viviendas de la gran masa de inmigrantes y así nació el conventillo. Las familias tradicionales que habitaban la zona sur, después de la epidemia de la fiebre amarilla se mudaron a la zona norte de la ciudad quedando grandes casas desahitadas, lo que permitió alojar a numerosas familias de inmigrantes hacinados en los obsoletos caserones de la zona sur.

El abusivo precio de los alquileres, el hacinamiento, la falta de servicios sanitarios y la pobreza sin demasiada esperanza hicieron posible esta única huelga, de inquilinos en nuestro país, de las masas migratorias y sus descendientes.

“El conventillo

El patio del conventillo fue sede de reclamos y un ámbito de sociabilidad. Allí se forjaban nuevas familias y, a veces, ocurrían dramas pasionales. En sus fiestas nació el tango y el sainete. Hasta mediados de 1880 no hubo agua potable en la ciudad. Los conventillos eran abastecidos por carros de aguateros, situación que se volvía intolerable en los meses de verano. No había cloacas. Tanto el retrete como el lavabo eran comunes. Había, en los barrios de Once y La Boca, un servicio cada diez cuartos aproximadamente.

Esta situación provocaba epidemias como el cólera, la fiebre amarilla, el paludismo, los parásitos y las infecciones. En algunos casos había cocinas comunes, pero lo más frecuente era que se cocinara en los cuartos. También se destinaban a la cocina los rincones del patio. En cada cuarto había un calentador a alcohol o aceite que se colocaba en la puerta para que los olores fueran al patio. Si la pieza estaba en la galería superior, se lo ubicaba en el pasillo, lo cual generaba grandes discusiones por obstruir el paso.

El alto precio de los alquileres fue convirtiendo a los conventillos porteños en focos de conflicto. Los cobradores debían pasar a cobrar custodiados por la Policía. El inquilino moroso era desalojado por la fuerza pública. Los muebles se subían al carro municipal para trasportarlos a un depósito. En el camino se manifestaba la solidaridad de clase; los desalojos solían terminar en batallas campales contra la policía. (*)

Desalojo de un conventillo

El 13 de setiembre de 1907 comenzó en la Capital Federal la huelga más numerosa de la época: más de cien mil inquilinos atrincherados en piezas y patios de los conventillos. Durante dos meses lucharon, entre otras reivindicaciones, por la reducción del 30 por ciento en el precio de los alquileres de las miserables piezas que habitaban.

Los inquilinos (anarquistas, socialistas, y luchadores sindicales) impulsaron la designación de delegados por conventillo y crearon una dirección centralizada: el comité central de la Liga de Lucha Contra los Altos Alquileres e Impuestos.
Los protagonistas de estas jornadas fueron las mujeres y los niños que organizaron multitudinarias marchas portando escobas con las que se proponían “barrer la injusticia”, fue conocida como la marcha de las escobas.
En Bahía Blanca (en puerto Ingeniero White) los inquilinos organizaron una marcha de protesta que finalizo con 6 muertos y 24 heridos. Los sindicatos en protesta paralizaron el país durante dos días.

En Buenos Aires la represión policial no se hizo esperar y comenzaron los desalojos. En la Capital estuvieron a cargo del jefe de Policía, Coronel Ramón Lorenzo Falcón, quien desalojó a las familias obreras en las madrugadas del crudo invierno de 1907 con la ayuda del cuerpo de bomberos.

El gremio de los carreros se puso a disposición de los desalojados para trasladar a las familias a los campamentos organizados por los sindicatos anarquistas. Docenas de familias se reubicaron en piezas compartidas con vecinos. Otros se instalaron en plazas y en huecos de la ciudad. Hasta en la Plaza de Mayo hubo colchones más de una noche.

Hubo cárcel para muchos dirigentes y para los extranjeros la Ley de Residencia, que autorizaba la expulsión de todo extranjero “revoltoso” regresándolo a su país natal.
Los huelguistas, que no pudieron lograr su justo reclamo; la rebaja de los alquileres, consiguieron en cambio llamar la atención del Gobierno (presidente; José Figueroa Alcorta) y de la sociedad toda sobre las dramáticas condiciones de vida de la mayoría de la población.

La Semana Roja El 1° de mayo de 1909 la FORA organizó una nueva concentración de sus afiliados esta vez en plaza Lorea, mientras los socialistas (UGT) lo hicieron en la plaza Constitución. El acto de la FORA (anarquistas) fue violentamente reprimido. El operativo policial, dirigido por el jefe Cnel. Ramón Falcón arrojo un saldo de 12 muertos y más de 80 heridos.
Las centrales de los trabajadores (FORA, CORA, UGT y otros sindicatos menores) reaccionaron organizando una huelga general que duro una semana, conocida en la historia como “La Semana Roja” durante la cual se produjeron incidentes y duros enfrentamientos. Las mencionadas organizaciones obreras constituyeron un Comité Central y declararon; “Una huelga general por tiempo indeterminado a partir del lunes 3 y hasta tanto no se consiga la libertad de los compañeros detenidos y la apertura de los locales obreros” y a través de la cual ” aconseja muy insistentemente a todos los obreros que a fin de garantizar el mejor éxito del movimiento se preocupen de vigilar los talleres y fábricas respectivas, impidiendo de todas maneras la concurrencia al trabajo de un solo operario.” (C. C. de la FAA)

La “semana roja” comenzó con una marcha de 60 mil trabajadores acompañando los féretros de los obreros asesinados hasta el cementerio de la Chacarita que fueron duramente reprimidos por la policía. Más de 220 mil obreros abandonaron sus lugares de trabajo paralizando todo el país, las fábricas cerraron el puerto inactivo y los ferrocarriles parados.
La semana finalizó cuando el gobierno (presidente José Figueroa Alcorta) hizo lugar a los reclamos de los huelguistas; libertad a los obreros presos, apertura de los locales sindicales y abolición de leyes penales restrictivas de la libertad sindical. Pero confirmó al coronel Falcón como jefe de Policía Federal, no haciendo lugar al pedido de sancionarlo y separarlo del cargo.

La importancia histórica de la Semana Roja, reside en que fue la primera vez que un gobierno Argentino tuvo que sentarse a negociar con las organizaciones obreras; FORA, CORA, UGT. Se había terminado los tiempos del desconcierto de estas organizaciones, el estado nacional tomaba conciencia de la magnitud e importancia del movimiento sindical por primera vez.

En noviembre de 1909 un joven (17 años) anarquista de nacionalidad ruso; Simón Radowitzky asesino de un balazo al coronel José Ramón Falcón mientras circulaba en un automóvil descubierto por las calles de Buenos Aires.
Tras el atentado el gobierno decreta el estado de sitio y detiene a varios dirigentes sindicalistas. Grupos nacionalistas atacan locales sindicales e incendian las imprentas de los diarios anarquistas La Vanguardia y La Protesta.

En 1910 el gobierno argentino se preparaba para celebrar el centenario de la revolución de Mayo de 1810, habían sido invitados presidentes europeos y americanos además de algunas “testas coronadas” de Europa, se organizaron: una feria mundial, grandes desfiles, fiestas y espectáculos; Isadora Duncan bailaría el Himno Nacional con la bandera Argentina por todo vestuario.
Era más que evidente que no se podía permitir (ante la culta Europa) el grotesco espectáculo de manifestaciones de protestas y huelgas. En ese entendido ya no le quedan dudas al gobierno de Alcorta de que la represión debía ser sistemática y efectiva. Ante la inminente amenaza de las centrales anarquistas FORA y CORA el gobierno volvió a instaurar el Estado de Sitio, clausuro los locales sindicales, se detuvo a los periodistas de la prensa anarquista y se dicto la Ley de “Defensa Social”, que controlaba el ingreso de inmigrantes, prohibía toda propaganda anarquista, como también las reuniones políticas, imponiendo la pena de muerte por provocar desorden publico, sabotaje, incitación a la huelga o insulto a las autoridades nacionales.

El Grito de Alcorta. Como dije en la introducción el país se había embarcado en grandes transformaciones que modificaron sustancialmente su economía, su demografía y su política. Pero pocos o nulos fueron los cambios, desde el punto de vista social, que se produjeron en sector rural; columna vertebral de la economía de la nueva Argentina.

En un principio ante la falta de mano de obra, agricultores, se los atrajo ofreciendo la propiedad de la tierra (pequeñas áreas) mediante el régimen de “colonias”. Este régimen consistía parcelar grandes extensiones de tierra y ceder las parcelas a los inmigrantes, que pagarían un precio preferencial con el fruto de sus cosechas. Casi todas eran tierras públicas.

Este proceso fue temprano (iniciado en los albores de la Organización Nacional) y los intentos validos pero insuficientes de colonizacion expresados en la enfiteusis de Rivadavia y en proyectos y leyes de los presidentes Sarmiento y Avellaneda no llego a cumplir su cometido, para 1880 alcanzo su punto mas alto. En la década de 1890 comenzó a caer desuso, la inmensa mayoría de los colonos no terminaban nunca de pagar sus parcelas; lo que no convenía a ninguna parte. Además ahora las grandes extensiones de tierras en poder de los nuevos terratenientes (beneficiados con la entrega de tierras “usurpadas” o “recuperadas” de los indios) y la importante mano de obra (producto de la escalada inmigratoria) ofreció mejor negocio a los latifundistas; el “arrendamiento”, “aparceria” y “medieria”.

En este contexto pudo la agricultura extenderse rápidamente a toda la pampa húmeda. En 1895 el 60,% de la tierra era explotada por sus dueños, el 30,% por arrendatarios y el 8% por medieros, para 1912 las tierras explotadas por arrendatarios en Buenos Aires eran mas del 70 %, y en Santa Fe mas del 80%. En la región maicera (Santa Fe–Cordoba) el porcentaje era mayor aun. El pico de la crisis se produjo en 1911 ante el fracazo de la cosecha de maiz que de 4,5 millones de tn. cayo a 700 mil tn. a lo que se sumo la baja de los precios internacionales; el maiz cayo de 2,54 pesos oro a 2,14 y el trigo de 4,30 a 3,68. Este fuerte impacto en las finanzas de los arrendatarios, que debian pagar altos precios por el alquiler de las tierras, fue la causa principal de la crisis rural que llevo al Grito de Alcorta. En cuanto a la duracion de los contratos de arrendamiento era habitualmente de corta duracion, lo que no daba lugar a recuperarase de una mala cosecha o baja de precios. Los arrendatarios vivian permanentemente endeudados con los bancos y sus arrendantes. El 55% de los contratos tenian una vigencia de menos de tres años y solo el 10% llegaba a los cinco años.

Los chacareros disconformes con los aumentos de los arrendamientos, las condiciones desiguales de comercialización y la imposibilidad de convertirse en propietarios, se unieron y crearon la Federación Agraria Argentina, aún existente, que a diferencia de la Sociedad Rural, representaba a los pequeños y medianos productores agropecuarios.

Los arrendamientos llegaron a precios verdaderamente abusivos, por lo que los chacareros nunca podian acceder a la propiedad de la tierra.
En cuanto a la comercializacion estaba en parte supeditada a las tarifas de los ferrocarriles que no estaban sujetas ninguna normativa y las aumentaban según su criterio; a mejor precio de una cosecha mayor tarifa por flete ferroviario (unico modo de transportar los granos).

Primer Comité Central de la Federación Agraria Argentina

“El grito de rebelión proclamado en Alcorta el 25 de junio ppdo., está por cerrar una página de las más hermosas del histórico movimiento. La huelga agraria que ha tenido la virtud de levantar a más de cien mil colonos en Santa Fe, primero, y sucesivamente en Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y territorio de La Pampa, puede decirse que está terminada después de tres meses de sacrificios, heroicamente soportados por los cultivadores de la tierra.”P. Grela

Era mas que evidente que una situación tan injusta llevaria a los pequeños y medianos arrendatarios a una formal protesta la que por fin estallo con una huelga en la localidad de Alcorta el 25 de junio de 1912 que extendio rapidamente a toda la pampa humeda, llevando a la paralizacion a mas de 100.000 agricultores.

El doctor Francisco Netri presidió la asamblea y se declaró la huelga por tiempo indeterminado hasta que no mejorara el precio de los arrendamientos además de contratos por cuatro años como mínimo, libertad para trillar.
“Estos hombres de campo ya no luchan para si, sino por sus hogares y por sus hijos, para que tengan la seguridad de un futuro de la que ellos carecen Estar a su lado en esta hora debería ser la posición de todo argentino”.Dr. Francisco Netri

La siguiente cita es un extracto de una de las cartas enviadas al diario La Tierra, en la que se denuncia la explotación a la que estaban sometidos los colonos: “… Comunico a Ud. Que según voces que corren por esta colonia, algunos propietarios se están vengando con algunos chacareros. Ayer me encontré con el chacarero Esteban Pavich en la estancia “Santa Catalina”, de Martelli Hnos. El chacarero estaba llorando. Yo pregunté lo que tenía y me dijo: Vea, he cosechado 215 kintales (así se encuentra escrito en la carta original) con 35 kilos de lino, me han quedado 60 bolsas para semillas, lo demás lo he entregado a Martelli Hnos. para que se cobre el arrendamiento y el resto me lo acredita y si no alcanza (así se encuentra escrito en el texto original) para cubrir las deudas, con el maíz saldaré todo” Fuente; archivos de la Federación Agraria Argentina (FAA).

El de Alcorta no fue un grito sino una consigna:“Antes de doblegar nuestros esfuerzos debemos conseguir nuestros objetivos, antes de ser vencidos debemos preferir la muerte”. (Francisco Netri)
Los arrendatarios no hicieron caso a estos reclamos de mejoras y, ante esta situación, se declaró la huelga agraria. Por primera vez en el campo se hicieron sentir las voces de los trabajadores de la tierra que hasta entonces había sido una masa silenciosa.
Sociedad Italiana de Alcorta. 25 de junio de 1912.

Los terratenientes le reclamaron al gobernador radical Menchaca que aplicara medidas seguridad porque de lo contrario perderían toda la cosecha.
El gobernador cedió ante las presiones de los terratenientes y la Sociedad Rural de Rosario y ordenó a la policía perseguir a los huelguistas que eran sacados de sus hogares y llevados a las comisarías o a la cárcel de encausados, bajo la acusación de perturbar el orden.

El 8 de agosto de 1912 la huelga empieza a declinar porque los propietarios aceptan las modificaciones de los contratos propuestas el 25 de junio.
El Grito de Alcorta como conflicto duro tres meses y si bien no logro modificar la estructura agraria, consiguio que los arrendantes aceptaran la discusión de los nuevos contratos con clausulas de mayor flexibilidad y disminuyeran los precios de los arrendamientos.

El contrato agrícola accidental consiste en la relación jurídica agraria en virtud de la cual el sujeto agrario titular del dominio lo cede accidentalmente por razones de necesidad del momento a un tercero para que éste proceda a su explotación agrícola por un número de cosechas limitado sin concederle estabilidad permanente en el predio y solamente por las cosechas convenidas, a cambio de un precio en dinero o un porcentaje de los beneficios obtenidos. El plazo es elemento relevante para determinar si gozan de las principales características del arrendamiento o de la aparcería. Pero a su vez el objeto del contrato es relevante para considerarlo como accidental por cosecha y coadyuva a ello el plazo de la relación agraria.
La Federación Agraria Argentina lucho y aun continua en la lucha por la justa consideración de estos aspectos en el contrato agrario.

Razgos relevantes del Grito de Alcorta;
a) fue la primera de las huelgas agrarias que construyó el pilar fundamental para la extensión de los reclamos a otros puntos del país sabiendo aún que podían aplicar sobre ellos la Ley de Residencia con la que se los reportaría a su país de origen.
b) fue la antesala de los reclamos de pequeños y medianos productortes por una mejor distribución de la riqueza que producia la tierra, cuya voz a traves de la Federación se dejo oir en el pasado y persiste aun hoy en el presente.
c) fue le motor impulsor de la moderna legislación agraria que distintos gobiernos sustentaron y otros –neoliberales- desconocieron.

Conclusiones.

Finalizo este trabajo, con un parrafo de la carta, que el 6 de agosto de 1997 enviara uno de los grandes iusagraristas argentinos (el Prof. Rodolfo R. Carrera) al Prof. Antonio Vivanco : ”Ocurre, querido amigo, que nuestro derecho –el suyo y el mío- no son compartidos por la conducción del pensamiento, nacional e internacional, que sigue las orientaciones del neoliberalismo que impera en el mundo de hoy, con sus políticas respectivas, que no dejan lugar a la ciencia jurídica que le otorga al Estado un rol preponderante en la preservación de un orden público, que debe defender a los débiles, a los que no tienen poder económico, que en el Derecho Agrario son los productores sin tierra y en el derecho laboral los obreros o empleados. Por eso, ambas ramas del derecho han caído en desgracia. Hemos vuelto a la libertad en las contrataciones (¡!) al libre mercado, a la apertura económica nacional, a la concentración del poder económico y a la desocupación como parte del sistema. Para insertarme en este mundo tendría que cambiar mis ideas. Y no pienso hacerlo en la medida en que mi conciencia no me lo permita”.

La Republica Argentina no ha conseguido hasta hoy una legislación agraria moderna que contemple todos los problemas emanados de la explotacion de la tierra, incluida su preservación.
Seguimos discutiendo si el Derecho Agrario es materia de Orden Publico o Privado. Cuando en otros paises, como España, se enseña Derecho Agrario junto con la legislación, aplicable al caso, del derecho Administrativo (que es de orden publico) sin negarle por ello al Derecho Agrario su parte de Orden Privado.

Aclaracion: En gris las palabras de los citados.
(*) Estamuy descriptiva cita esta transcriptas en uno de mis
apuntes sobre la epoca, pero olvide anotar su autor.

FIN CAPITULO II

Por Egho
FUENTE; Lo expuesto en este foro (Capitulos I y II) es mi modesta vision e interpretacion de los hechos historicos acecidos durante la era de la llamada Republica Conservadora Con la que con seguridad muchos historiadores argentinos no estaran de acuerdo.

He aquí mi visión de los sucesos de la Patagonia y una breve disgresión que nos remonta, a modo de recordatorio y con addendas, a los comos y los porqués ya antes enunciados. O de como, luego de leer a Jorge Amado durante el fin de semana, Silma decide compensar a Egho por tanta espera.

Cuando “Gobernar es poblar” y esto justifica la apropiación, la masacre y el latifundio.De como se fundó una tierra y una idea política.

Superados los enfrentamientos entre unitarios y federales, el pensamiento liberal que ya se encontraba presente entre algunos de los hombres de Mayo se transforma en la política de Estado y en el único pensamiento político que sienta un eje condutor de la política argentina hasta 1945.Tierra, capital y trabajo son los tres motores de una sociedad que avanza hacia el siglo XX.
Juan Bautista Alberdi (http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Bautista_Alberdi) acuña la famosa frase, “Gobernar es poblar”, resumiendo en tan pocas palabras los ideales del liberalismo económico que, al tiempo que abrirá las puertas a una inmigración europea masiva que alcanzó la cifra de 3.000.000 de personas entre los últimos 30 años del siglo XIX y los primeros 20 del siglo XX, será la justificación de hechos como la Campaña al desierto, bajo la consigna de recuperar tierras consideradas no producitivas para entregarlas a la inversión y capital productivo. Entre 1860-1866 se funda la Sociedad Rural Argentina, entidad que nucleaba a los grandes terratenientes, bajo el lema “Cultivar el suelo es servir a la patria”.
Si observamos quienes fueron presidentes de la SRA entre 1866 a 1928, veremos reunidos los apellidos de quienes aún a la fecha son los principales tenedores de tierra del país.
1866 – 1870 José Martinez de Hoz
1870 – 1874 Eduardo Olivera
1874 – 1876 José María Jurado
1876 – 1878 Emilio Duportal
1878 – 1880 José María Jurado
1880 – 1882 Enrique Sundbland
1882 – 1884 Leonardo Pereyra
1884 – 1886 Enrique Sundbland
1886 – 1888 José María Jurado
1888 – 1891 Dr. Estanislao S. Zeballos
1892 – 1894 Dr. Estanislao S. Zeballos
1896 – 1897 Dr. Julio Pueyrredón
1897 – 1898 Dr. Ramón Santamarina
1898 – 1900 Ing. Julián Frers
1900 – 1904 Ezequiel Ramón Mexía
1904 – 1906 Carlos M. Casares
1906 – 1908 Manuel J. Guiraldes
1908 – 1910 Dr. Emilio Frers
1910 – 1912 Dr. José M. Malbrán
1912 – 1916 Dr. Abel Bengolea
1916 – 1922 Dr. José S. de Anchorena
1922 – 1926 Ing. Agr. Pedro T. Pagés
1926 – 1928 Ing. Luis Duhau
1928 – 1931 Federico L. Martínez de Hoz

De como se ocuparon las tierras, de como un rey francés ocupó la Araucania; de los maragatos patagónicos y los galeses.

Las tierras fueron ocupadas de dos maneras: a partir de colonias formadas por europeos de diversas extracciones, o a través de grandes latifundios otorgados a corporaciones de capital europeo. Los colonos en ocasiones eran instalados a cargo de alguna sociedad, tal como ya lo hemos mencionado en el caso de los gauchos judíos entrerrianos.

La inmensa extensión de la Patagonia, fue escenario no solo de la Campaña del Desierto sino de la gesta delirante y visionaria de Orelie-Antoine de Tounens, francés que en 1860 se erigió en monarca de la Araucania, llegando a realizar su propia acuñación de moneda.http://en.wikipedia.org/wiki/Orelie-Antoine_de_Tounens

En la soledad patagónica, sobre las márgenes del Río Negro, Carmen de Patagones y Viedma, se erigían casi como la única civilización. Fundadas en 1779 por el explorador Francisco de Viedma, fueron pobladas por españoles procedentes de la Maragatería, al punto que al día de hoy se conoce a los habitantes de Patagones como “los maragatos”. Cien años después que Viedma estableciera estos poblamientos la Sociedad de Emigración de Liverpool establece una corriente migratoria que llevará a la fundación de las principales ciudades del sur argentino de mano de galeses. La primera en ser fundada es Rawson (bautizada en honor del Ministro del Interior del Presidente Mitre, Dr. Guillermo Rawson). Los funfadores de Rawson fueron 153 galeses arribados al Golfo Nuevo a bordo del “Mimosa”. Posteriormente se fundaron Trelew y Puerto Madryn y las colonias de Gaiman, Dolavon. Fue designada Rawson en 1884 capital de la provincia de Chubut, por entonces “Gobernación Nacional del Chubut”. Cuatro años antes se habían iniciado las fundaciones cordilleranas en el “Valle 16 de octubre” con colonias como Trevelin.

Apoyados por la Sociedad de Liverpool y el gobierno nacional, se adjudicaba a los colonos una cantidad de tierras que fueron explotadas mayoritariamente en la cría ovina. En algunos o en muchos casos, la imposibilidad de autogestión económica dio lugar a que vendieran las tierras otorgadas, pasando de ser pequeños propietarios a asalariados de las empresas productoras o estancias.

De que callada manera se funda un puerto en la frontera y como su población, condenada a morir de sed busca el agua.

Sería ilusorio no señalar uno de los hechos fundamentales que hicieron al desarrollo económico y poblacional de la patagonia, suerte de nuevo “lejano oeste” o “última frontera” a la que llegaban los inmigrantes arrastrados por la fiebre de dinero y la leyenda poética de los inconmensurables territorios desolados.

El Coronel Fontana, uno de los miembros de la Campaña del desieryo y primer Gobernador del Chubut, emprende en 1885 una serie de expediciones de reconocimiento y fundación. Una de estos grupos expedicionarios, al mando del Comodoro Martin Rivadavia en la corbeta “La Argentina”, arriba al fondeadero 5 del Golfo San Jorge, levantando en tierra frente al Cerro Chenque el primer galpón de la población que en 1901 recibirá el nombre de “Comodoro Rivadavia”.

La nueva población, ciudad y puerto de embarque, crecía al ritmo que marcaban las cada vez mayores necesidades de las explotaciones agropecuarias, dedicadas a la exportación de lanas a Inglaterra. Un grave problema existía, y era que la única fuente de agua dulce. El lago Munster, se hallaba a 160 km. del asentamiento.En 1903, sin éxito, comenzaron las perforaciones en busca de agua dulce a 172 mes de profundidad. En vista de esto, en 1906, el equipo dirigido por los alemanes Fucks y Beghin, se estableció a tres km de Cerro Chenque con una perforadora de 500 metros. Sin que apareciera el agua, Fucks ordenó superar el límite de la máquina. Nunca encontraron agua dulce, pero el 13 de diciembre de 1907 surgió a borbotones, el petróleo de la cuenca de Golfo de San Jorge, dando lugar a la explotación petrólifera argentina y que sea Comodoro Rivadavia, asentada sobre una de las principales cuencas petroleras americanas la “Capital Nacional del Petróleo”.

De como, una vez descripto el escenario comienza Silmarillion a relatar los tristes sucesos de la Patagonia.

Ya tenemos todo. Un territoro inmenso en manos de pocos. Estos pocos dispuestos a explotar a unos muchos necesitados de trabajar. Una Europa hambrienta que emigra a tierras de progreso. Una sociedad armada casi a punta de pistola, donde la razón y el poder se encuentran siempre del lado del capital.
La experiencia de lucha obrera traída por los inmigrantes, el crecimiento del pensamiento anarquista entre los obreros y los hechos relatados por Egho en capítulo anterior, dan pie a que se decreten la Ley de Residencia y la Ley de Defensa Social y a la formación de la “Liga Patriótica”, grupo de derecha que respondía a los intereses de los capitales extranjeros y de la Sociedad Rural, y a modo de órganización paramilitar participaba de los enfrentamientos con los obreros.
Hacia 1920, 2.500.000 ha de la Patagonia se encontraban en manos de tres familias emparentadas entre sí: Menedez Bethy, Braun y Nogueira. El resto del territorio pertenecía a sociedades inglesas, alemanas y francesas.
En 1910 se forma la Fora de Río Gallegos y en 1914, el dirigente español Solano Palacios se presenta en “Mata Grande”, establecimiento del inglés Patterson con el siguiente reclamo:

los obreros rurales no deberán pagar más la comida, el patrón no deberá cobrar los peines y cortantes que se rompan durante la esquila, y el pago del medico será voluntario, los carreros deberán percibir 85 pesos como sueldo mínimo y los esquiladores deberán tener la comida libre.
Ante la negativa de Patterson, se declara la Huelga General. Apelando a la Ley defensa Social el gobierno detiene a los dirigentes de la FOra, condenando a Palacios a un año de prisión. Ante esto, la Fora declara la extensión de la huelga a todas la estancias de San Julián, huelga que toma a los establecimientos en plena temporada de esquila. Los estancieros deciden “importar” esquiladores, que arriban a Puerto San Julián el 16 de diciembre. En oposición a esto, los sindicados en la Fora se enfrentan a los nuevos trabajadores y a la policía, el local de Fora San Julián es allanado y liberados los presos, se levanta el paro general.
En 1917, los obreros de Barraca Amberense, se declaran en huelga para impedir el castigo corporal a los peones por parte de uno de los capataces. Nuevamente apelando a la Ley de Defensa Social es encarcelado el dirigente de la protesta.
En 1918 se declaran las huelgas de Puerto Deseado por mejoras laborales, y en en Punta Arenas en contra del “trust” y el monopolio terratenente. De ambas huelgas participa Eduardo Puente, quien es detenido y encarcelado. Su detención inicia un período de agitación obrera que culmina en una negociación concertada entre los trabajadores y el gobierno. Dentro de esta negociación, la libertad de Puente no se encuentra incluída y desde la cárcel, el dirigente envía una carta aceptando lo decidido por la FORA.
La liberación de Puente se transforma en objetivo de la FORA, iniciándose una serie de huelgas y alzamientos, como el de Puerto Natales de 1919, sofocado por una acción conjunta de los ejércitos chileno y argentino. Fraternidad que le dicen.

De la forma en la cual, sofocados los primeros alzamientos y acallada la FORA, la Sociedad Obrera capitaneada por el “Gallego” Soto reinicia la lucha.

La Sociedad Obrera de Río Gallegos declara la huelga en los hoteles. Encarcelados los dirigentes Soto y Lórido, son liberados por orden del juez Ismael Viñas.
El Jefe de policía, Diego Ritchie se la veía venir, y solicita al gobernador Falcón que envíe refuerzos al considerar que la Fora está planeando un movimiento de carácter revolucionario. El movimiento sindical comienza una acción de propaganda en establecimientos y estancias difundiendo la reivindicación social y los derechos obreros. Prohibido un homenaje a Francisco Ferrer, se declara una huelga y el juez Viñas revoca la prohibición del acto.
Enemistado el gobernador con Viñas y a punto de terminar su mandato, decide terminar con la organización sindical allanando la noche del 19 de octubre el local en donde se llevaba adelante una asamblea, procediendo a detener a todos los extranjeros asistentes (Ley de Residencia), entre ellos Soto y Borrer. Se declara la Huelga general en favor de la liberación de los 27 detenidos.A pesar de la orden del juez Viñas de liberar a los detenidos, Falcón hace caso omiso y solo serán liberados por orden del Ministerio del Interior el 1 de noviembre. Pero los reclamos planteados por los obreros no fueron respondidos y los sindicatos deciden no levantar el paro y dar comienzo a la Huelga General.
En octubre de 1921, los hacendados presentan a la Sociedad Obrera un acuerdo que es rechazado. La contrapropuesta de la SO, rechazada por los hacendados consitía en los siguientes puntos:

CONVENIO DE CAPITAL Y TRABAJO
que para mutua ayuda y sostenimiento, y para dignificacion de todos, celebran los estancieros de la zona sur del río Santa Cruz y los obreros del campo representados por la Sociedad Obrera de Oficios Varios de Río Gallegos, conforme a las cláusulas y condiciones siguientes:

PRIMERA: Los estancieros se obligan a mejorar a la mayor brevedad posible dentro de los términos prudenciales, que las circunstancias locales y regionales impongan, las condiciones de comodidad e higiene de sus trabajadores, consistentes en lo siguiente:
En cada pieza de cuatro metros por cuatro no dormirán mas hombres que tres, debiendo en cama o catres, con colchón, aboliendo los camarotes. Las piezas serán bien ventiladas y desinfectadas cada ocho días. En cada pieza habrá un lavatorio y agua abundante donde se puedan higienizar los trabajadores después de la tarea;
La luz será por cuenta del patrón, debiendo entregarse a cada trabajador un paquete de velas mensualmente. En cada sala de reunión debe haber una estufa, una lampara y bancos por cuenta del patrón;
El sábado a la tarde será única y exclusivamente para lavarse la ropa los peones, y en caso de excepción será otro día de semana;
La comida se compondrá de tres platos cada una contando la sopa; postre y café, té o mate;
El colchón y la cama serán por cuenta del patrón y la ropa por cuenta del obrero;
En caso de fuerte ventarrón o lluvia no se trabajara a la intemperie exceptuando casos de urgencia reconocida por ambas partes;
Cada puesto o estancia debe tener un botiquín de auxilio con instrucciones en castellano;
El patrón queda obligado a devolver al punto de donde lo trajo al trabajador que despida o no necesita;
SEGUNDA: Los estancieros se obligan a pagar a sus obreros un sueldo mínimo de cien pesos moneda nacional y comida, no rebajando ninguno de los sueldos que en la actualidad excedan de esa suma y dejando a su libre arbitrio el aumento en la proporción que consideren conveniente y siempre en relación a la capacidad y mérito del trabajador. Asimismo se obligan a poner un ayudante de cocinero que tenga que trabajar para un número de personas comprendido entre 10 y 20; dos ayudantes entre 20 y 40 y además un panadero, si excedieran en este número.
Los peones mensuales que tengan que conducir un arreo fuera del establecimiento cobrarán sobre el sueldo mensual 12 pesos por día con caballos de la estancia, y los arreadores no mensuales, 20 pesos por día utilizando caballos propios. Los campañistas mensuales cobraran 20 pesos por cada potro que amansen, y los no mensuales 30 pesos;
TERCERA: Los estancieros se obligan a poner en cada puesto un ovejero o más, según la importancia de aquel, estableciendo una inspección bisemanal para que atienda a las necesidades del o de los ocupantes prefiriéndose en lo sucesivo para dichos cargos a los que tengan familia a los cuales se les dará ciertas ventajas en relación al numero de hijos, creyendo en esta forma fomentar el aumento de la población y el engrandecimiento del país;
CUARTA: Los estancieros se obligan a reconocer y de hecho reconocen a la Sociedad Obrera de Río Gallegos como una entidad representativa de los obreros, y aceptan la designación en cada una de las estancias de un delegado que servirá de intermediario en las relaciones de patrones con la Sociedad Obrera, y que estará autorizado para resolver con carácter provisorio las cuestiones de urgencia que afecten tanto a los derechos y deberes del obrero como del patrón;
QUINTA: Los estancieros procuraran en lo posible que todos sus obreros sean federados, pero no se comprometen a obligarlos ni a tomarlos solamente federados;
SEXTA: La sociedad se obliga a su vez a levantar el paro actual del campo volviendo los trabajadores a sus respectivas faenas inmediatamente después de firmarse este convenio;
SEPTIMA: La Sociedad Obrera se compromete aprobar con la urgencia del caso los reglamentos e instrucciones a que sus afederados deberán sujetarse tendientes a la mejor armonía del capital y trabajo, bases fundamentales de la sociedad actual, inculcando por medio de folletos, conferencias y conversaciones en el espíritu de sus asociados las ideas de orden, laboriosidad, respetos mutuos que nadie debe olvidar;
OCTAVA: Este convenio regirá desde el 1 de noviembre, reintegrándose al trabajo todo el personal abonando los haberes de los días de paro y sin que haya represalias por ninguna de ambas partes;
En fe de lo pactado se firman diversos ejemplares del mismo tener en Río Gallegos, el 18 de noviembre de 1920. Firmado: Antonio Soto, secretario general

Nuevamente, los estancieros deciden traer mano de obra desde Buenos Aires, pero esta vez los obreros “cipayos” son recibidos a los tiros por los grupos liderados por los anarquistas italianos “68” y el “toscano”. Una contrapropuesta por parte de los hacendados es rechazada por Soto y se decide la prosecución de la Huelga General hasta sus últimas instancias, extendiéndose a casi todos los establecimientos patagónicos.

De la manera sutil en la cual, quienes sirven a la patria mediante el cultivo del suelo, solicitan se aplique la mano dura con los obreros revolucionarios y como en las películas llega la caballería al mando de Varela.

Informado el gobierno nacional que los intereses británicos en la Patagonia se hallan seriamente perjudicados, comienzan a arribar refuerzos nacionales tanto de marina y caballería como de infantería. Entre los miembros de la Marina, Malerba es nombrado Comisario de Puerto Santa Cruz. Malerba decide aplicar mano dura, detiene a Borrero, destroza la imprenta en donde se edita el diario La Verdad y se transforma en el ángel exterminador del sindicalismo. Con el cambio de gobernador, asume Ignacio Yza, radical que levanta el toque de queda y libera a los dirigentes detenidos. La Sociedad Rural presenta una queja al Ministerio del Interior por este proceder. El gobierno de Yrigoyen, decide enviar al 10 de caballería al mando del teniente coronel Benigno Varela, paradoja esta ya que de Benigno poco tuvo. Su misión era la de “pacificar el sur” y se tomó la pacificación en serio, no era un hombre de medias tintas. En conjunto con Yza, sus primeras medidas son de negociación y arriba a un convenio por el cual los obreros deponen las ramas, devuelven rehenes y retoman las tareas del campo a cambio de la liberación de los detenidos y la aceptación del petitorio de la Fora. Este acuerdo fue aceptado por los grupos sindicales, a excepción de las brigadas del Toscano y el 68.
Ante el desagrado de la Sociedad Rural por lo que consideraban una abdicación ante la demanda obrera, Varela dijo “si se levantan de nuevo volveré y fusilare por docenas”. Mientras los hacendados se dirigen al gobierno nacional quejándose por los acuerdos arribados, los obreros comienzan a dividirse entre la Fora yrigoyenista y los grupos “rojos”. Correa Falcón no pretende cumplir el conveneio, en vista de lo cual Soto decide llamar a huelga general luego de setiembre. Pero el “68” y el “toscano” se adelantan a los hechos asaltando estancias, hecho que será adjudicado a la Sociedad Obrera. Mientras la tensión aumenta y los asaltos a estancias prosiguen, Soto decide separar a los elementos divisionistas de la FORA, produciéndose la ruptura con el grupo “rojo” del Toscano.

Iniciada la huelga grande por el incumplimiento del convenio el 24 de octubre, e gobierno nacional envía nuevamente al Tte Coronel Varela, quien llegó para cumplir con su promesa.Ante la narración que los hacendados realizan de hechos de violencia por parte de los huelguistas, los primeros intentos de conciliación pasan rapidamente al plano del enfrentamiento armado cuando el 10 de Caballería se enfrenta en Punta Alta con 80 obreros.Verdad ampliada por el terror del capital, mentira sabiamente adobada, los relatos de violaciones, robos y saqueos por parte de la peonada revolucionaria surcan el país.
En Paso Ibañez, los obreros ofrecen la rendición a cambio del respeto del pliego de convenio y la liberación de los detenidos. A esto responde Varela que la única posibilidad es la rendición incondicional:”Si no se rinden incondicionalmente a mi no me va a temblar la mano”. Los huelguistas de Paso Ibañez liberan a sus rehenes y huyen en la noche, unos hacia Río Grande y otros a San Julián. El grupo de Río Grande fue interceptado en Corpen, dando como resultado del enfrentamiento 10 obreros muertos. Del enfrentamiento con el grupo de San Julián resultan 20 muertos y 430 detenidos. La crónica popular, no la historia oficial, habla de fusilamiento a mansalva de los cabecillas sediciososDe la dirigencia sindical quedaban solo el Gallego Soto y José Font “Facón grande”, entrerriano montielero, quien en algún momento fuera administ5rador de la estancia San José para luego tomar partido por los obreros.
Soto hace base en estancia “La Anita”, propiedad de los menendez Bethy. Rodeados por la caballería, la premisa de Varela es la misma, rendición incondicional. La deliberación de los dirigentes encuentra posiciones enfrentadas, la de Pablo Schulz quien opina que hay que enfrentar al ejército por las armas y la de Soto, seguir huyendo al tiempo que se toman estancias y rehenes.

…Os fusilaran a todos, nadie va a quedar con vida, huyamos compañeros, sigamos la huelga indefinidamente hasta que triunfemos. No confiéis en los militares, es la trilla más miserable, traidora y cobarde que habita la tierra. Son cobardes por excelencia, son resentidos porque están obligados a vestir uniforme y a obedecer toda su vida. No saben lo que es el trabajo, odian a aquel que goza de libertad de pensamiento. No os rindáis, compañeros, os espera la aurora de la redención social, de la libertad de todos. Luchemos por ella, vayamos a los bosques, no os entreguéis. Sois obreros, sois trabajadores, a seguir con la huelga, a triunfar definitivamente para conformar una nueva sociedad donde no haya pobres ni ricos, donde no haya armas, donde no haya uniformes ni uniformados, donde haya alegría, respeto por el ser humano, donde nadie tenga que arrodillarse ante ninguna sotana ni ante ningún mandón…
A pesar del discurso de Soto y la belicosidad de Schulz, los peones acuerdan la rendición incondicional.Soto escapa a Chile y el ejército entra en La Anita, donde a pesar de la rendición incondicional sserán fusilados 160 obreros.

De los dirigentes solo quedaba Facón Grande, cuyo campamento se hallaba cerca de estación Tehuelches. La caballería de Varela avanzana hacia el oeste, fusilando a su paso a los pequeños grupos dispersos de obreros que se entregaban de modo voluntario. Varela se enfrenta al grupo de Facón Grande, produciéndose en este enfrentamiento las primeras bajas militares de todo la huelga. Finalmente, Mesa, un rehén, se encuentra con Varela y acuerdan una reunión con Font para acordar la rendición a cambio de la firma del convenio rural. La reunión de facón Grande con Varela se realiza en Jaramillo y una vez entregadas las armas, Font es apresado. Luego de ser torturado y golpeado, Facón Grande es fusilado junto a otros 36 obreros de su grupo.

Terminada la huelga a los balazos, los estancieros no solo desconocieron el convenio sino que establecieron sueldos menores a los establecidos por el gobernador Yza.

El saldo de la huelga de la patagonia fue una cifra aún no determinada de entre 1000 y 1500 obreros muertos, la mayor parte fusilados.

En 27 de enero de 1923,el anarquista alemán Kurt Gustav Wilckens, intercepta a Varela a la salida de su casa del porteño Barrio de Palermo y le arroja una bomba de facricación casera, ultimándolo finalmente a balazos a quemarropa. Wilckens fue asesinado en la cárcel en la que se encontraba detenido por Jorge Ernesto Millán Temperley, miembro de la Liga Patriótica Argentina y ex sargento de la policía de Santa Cruz. A su vez, Temperley fue asesinado por Esteban Lucich, a órdenes del anarquista ruso Boris Wladimirovich

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