jump to navigation

ROMANCE DE LA LOBA PARDA por Sugarglider. 30 octubre 2007

Posted by paxceltibera in 03.DEL ARTE Y LA CULTURA EN GENERAL.
trackback

Estando yo en la mi choza
pintando la mi cayada,
las cabrillas altas iban
y la luna rebajada;
mal barruntan las ovejas,
no paran en la majada.

Vide venir siete lobos
por una oscura cañada.
Venían echando suertes
cuál entrará a la majada;
le tocó a una loba vieja,
patituerta, cana y parda,
que tenía los colmillos
como punta de navaja.

Dio tres vueltas al redil
y no pudo sacar nada;
a la otra vuelta que dio,
sacó la borrega blanca,
hija de la oveja churra,
nieta de la orejisana,
la que tenían mis amos
para el domingo de Pascua.

-¡Aquí, mis siete cachorros,
aquí, perra trujillana,
aquí, perro el de los fierros,
a correr la loba parda!
Si me cobráis la borrega,
cenaréis leche y hogaza;
y si no me la cobráis,
cenaréis de mi cayada.

Los perros tras de la loba
las uñas se esmigajaban;
siete leguas la corrieron
por unas sierras muy agrias.
Al subir un cotarrito
la loba ya va cansada:
-Tomad, perros, la borrega,
sana y buena como estaba.
-No queremos la borrega
de tu boca alobadada,
que queremos tu pelleja
pa’ el pastor una zamarra;
el rabo para correas,
para atacarse las bragas;
de la cabeza un zurrón,
para meter las cucharas;
las tripas para vihuelas
para que bailen las damas.

Popular

Aunque está por ahí publicado y varios grupos folklóricos lo cantan en las fiesta de los pueblos, quiero recoger aquí este romance porque yo mismo se lo he escuchado a algunos abuelos de la sierra Norte de Madrid que todavía lo recuerdan, más o menos entero, de sus años mozos.
Por lo demás, recoge algunas palabras y expresiones que hoy en día, van cayendo cada vez más en deshuso, aunque todavía se escuchan de tanto en cuanto y, al final, nos da una buena muestra de la cantidad de cosas útiles que se podían hacer con el cuerpo de un lobo abatido. Creo que es muy intersante por todos estos aspectos.

Al parecer el Romance de la Loba Parda es originario de Extremadura, y se extendió por Castilla con los pastores trashumantes que lo cantaban en la Nochebuena.

La Sierra Norte está atravesada por la Cañada Real Segoviana, a la que confluyen numerosos ramales de menor entidad(cordeles y veredas). Todavía hoy se recuerda a los pastores trashumantes, algunos que venían de paso desde la Extremadura hacia el norte de castilla y otros que, viviendo en los pueblos de la sierra, bajaban al sur al llegar el invierno siguiendo las mismas rutas.
No todos los pastores residentes en la sierra eran trashumantes, algunos, por razones de las que no he encontrado explicación, se quedaban todo el año en las montañas con su ganado, y, a veces, los inviernos podían ser muy duros. En Montejo de la Sierra, me contaban que, en inviernos de mucha nieve, a veces tenían que ir al “Chaparral” (la finca que, hoy en día, es conocida como “El hayedo de Montejo”) a cortar ramas de acebo para darles ramon a las cabras que no tenían otras cosa que comer. Eso sí, de noche y sin que te viera el guarda, para que no te denunciase.

Antiguamente, el ganado más abundante en la Sierra eran las cabras y ovejas. Había algunas vacas lecheras (las suizas) y otras que los abuelos llamaban “del país”.
-¿Y como eran esas vacas?
-Pues hijo, eran del país.
-Ya, pero como eran, blancas, negras…
-Pues del país, hijo, eran vacas del país.

Al final conseguí enterame que sí, eran de color negro, tal vez avileñas o acaso una raza próxima hoy desaparecida.
Las vacas solían usuarse, además de para carne y leche, para realizar las labores del campo (arar, trillar), a diferencia de lo que ocurria en minicipios del sur de Madrid, como Nuevo Baztán, donde mi padre siempre cuenta que se usaban grandes mulos para estos menesteres.

A la hora de tirar de los carros, cuando el peso era excesivo o el carro se atollaba y el tiro ordinario no podía con el, se añadía un animal de apoyo que, según el diccionario de la RAE, se llamaba encuarte pero que aquí llamaban “encuarta” (a lo mejor porque era una vaca), y en el carro solían llevar siempre una cadena (la “cadena de la encuarta”), para cuando era necesario, en medio del monte, pedirle a un vecino prestada una vaca para que echara una mano.

Actualmente son muy pocas las cabras y ovejas que quedan en la sierra (y eso que, la provinvia de Madrid cuenta, al menos, con tres razas autóctonas: dos ovejas, la Rubia del Molar y la Colmenareña, y una cabra, la Guadarrameña), habiendo sido sustituidas por vacas de carne que pastan en régimen extensivo, mayoritariamente, las razas francesas Limousin y Charolés (“unas blancas y otras cárdenas”), y también, algunas Pardo-Alpinas.
Muchos ganaderos tienen también avileñas a las que “hechan” un toro Limousin o Charolés, que da al choto más peso mientras que la madre es más rústica y está mejor adaptada a los pastos pobres de la sierra, al tiempo que tiene menos problemas de parto que las razas francesas.
Todo este ganado es actualmente sedentario.

Antiguamente el lobo debió de ser frecuente en la Sierra.
Antes de la Guerra, los vecinos de Prádena del Rincón se tuvieron que juntar a los de la Puebla de la Sierra para dar caza a uno que, “se encamaba en lo de la Puebla, pero hacía la lobada en Prádena” (Horcajuelo de la Sierra) y, en Bustarviejo, se recuerda que el abuelo del abuelo contaba como los lobos seguian a los rebaños de ovejas, manteniendo prudentemente la distancia que alcanzaba un tiro de piedra, por si alguna oveja se quedaba rezagada.
En Miraflores de la Sierra, a la salida de pueblo, en la carretera que va a Rascafría cruzando el Puerto de la Morcuera, se puede ver hoy en día un monumento al alimañero que acabó con los últimos lobos del pueblo, elevado casi a la categoría de héroe local.

Ahora que los pastores tradicionales han desaparecido casi por copleto de la sierra y los lobos no han tenido mejor suerte (aunque parece que unos y otros empiezan a volver tímidamente, los primeros en forma de cooperativas agroecológicas y los segundos al amparo del monte que ha ido colonizando las fincas abandonadas), nos queda poco más que este romance y los recuerdos de los ancianos para conocer lo que fué una cultura y una forma de vida interesantísimas modeladas por la interacción del el pastor con su enemigo más tradicional y sañudo.

COMENTAR.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: