jump to navigation

LA GUERRA RUSO-JAPONESA (1904-1905) por Egho. 28 octubre 2007

Posted by paxceltibera in 02. DE LOS PUEBLOS DEL MUNDO.
trackback

PROLOGO

Mucho se ha escrito en nuestro país sobre la actuación de los dos acorazados argentinos y varios jefes navales en la guerra Ruso-Japonesa. Pero ningún historiador de nuestro medio analizó esta guerra desde el estricto punto de vista estratégico, que yo sepa, salvo J.D.Peron; “La guerra Ruso-Japonesa” -2 tomos- editado en 1933-, cuando era capitán del ejercito y ”un buen chaval”.Hace unos cuantos años, no recuerdo exactamente pero mas de 20, visite en su estudio a un amigo, licenciado en política energética, y pude observar que había colgado en una de las paredes de su sala escritorio un óleo de 80 cms X 60 cms., que representa una nave transporte de la armada japonesa en el ataque final a Port Arhut, con lanchones de desembarco a estribor, de fondo el resto de la flota, y fuego de las batería costeras y las colinas. El cuadro es una obra impresionista, el artista un pintor japonés cuyo nombre no recuerdo. En la batalla naval previa participaron los acorazados “Kasuga” (ex Bernardino Rivadavia) y “Nisshim” (ex Mariano Moreno).
Mi manifiesta incapacidad como fotógrafo me obligó a recortar el lado izquierdo de la foto estropeado por el flash –pese 4 intentos no conseguí “esquivarlo”
Como el cuadro me gusto mucho le pregunté a mi amigo donde había conseguido ese óleo. Ante mi asombro, hace muchos años que nos conocemos, me narró un hecho familiar que ignoraba. Me dijo que el cuadro era un obsequio de la armada imperial de Japón que se lo había regalado a su abuelo, en reconocimiento por los servicios prestado al imperio durante la guerra de 1904/1905.
Su abuelo –Cap. de la armada- integró la misión naval argentina, comandada por el Alte. Manuel Domecq García, enviada a Italia para traer los acorazados“Moreno y Rivadavia” que se habían comprado un año antes a un astillero de ese país. Las naves estaban en Italia donde se las había provisto de nueva y moderna artillería y torretas accionadas eléctricamente. El caso es que como comandante del acorazado “Mariano Moreno” (bautizado por los japoneses “Nisshim”) acompañó a su jefe Alt. Domecq Garcia para asesorar a los comandantes japoneses que se harían cargo de esas naves y prestó su colaboración durante toda la guerra. Como muchos argentinos sabía de la venta de los acorazados a Japón, pero ignoraba que el abuelo de mi amigo hubiera estado en esa guerra. Oficialmente se dijo a la comunidad internacional que los marinos argentinos iban como “veedores de guerra”.

Ese hecho -e inquietud mediante- me llevó por ese entonces a interesarme en esa guerra; leer cuanto libro sobre ella pude conseguir, investigar los papeles y notas de algunos historiadores conocidos y consultar algunos militares y marinos argentinos de mi conocimiento.

Hacia fines del 1993 mis obligaciones no me permitían disponer de mayor tiempo, así fue como me vi precisado a desistir, por entonces, de trabajar sobre el material recopilado y los apuntes, guardándolos para “mejores tiempos”. A mediados de 1995 todo el material que tenia (libros, testimonios, y las notas) se los di a un “joven” –siempre se lo es si nos lo proponemos- que me pareció tener “pasta” para escribir sobre el tema, con el compromiso de que en un año me hiciera llegar una buena historia de la Guerra Ruso-Japonesa haciéndole hincapié en el análisis de la guerra desde el punto de vista estratégico.
Pasaron; un año, un lustro, una década, sin ningún resultado, hasta que a fines del año 2005 requerí su comparecencia y le reclamé vehementemente la obra prometida. Al “joven”, se le subió el rubor al rostro y me confeso muy consternado que había extraviado el material, que yo le confié, en una mudanza. Mi furia no tuvo límites le dije cuanta cosa me vino en mente, que eso solo era “una burda excusa en un magro intento por disfrazar su pasividad”, que no deseaba verlo mas y que había perdido mi confianza y amistad.
No volví a verlo más, hasta que a mediados del año pasado vino a verme a mi casa. Se deshizo en disculpas y me contó que hacia unos días se había encontrado con todo el material que le di y me juro por los “cuernos de Belcebú” que antes de fin de año del 2007 me iba a hacer conocer su escrito sobre la Guerra Ruso-Japonesa. Le dije que no le tenia confianza -el enojo me duraba- pero que si me traía su obra antes de diciembre del 2007, sería de nuevo “mi amigo”. Grande fue mi alegría cuando el primer fin de semana del presente mes de octubre se apareció en mi casa con “La Guerra Ruso-Japonesa” escrita por el y me pidió que escribiera el prologo de la obra.

Esto me halago mucho y mejor dispuso mi ánimo para leer la obra. El “joven” autor –bueno ahora ya no tanto- hace un análisis exhaustivo de la guerra desde lo “estratégico” extrayendo acertadas conclusiones, describe meticulosamente el teatro de la guerra y su entorno, precisando con claridad los hechos históricos. En suma se trata de un trabajo, prolijo, técnico, donde aprovechó muy bien el material que yo le había entregado. Solo me resta decir que recomiendo su lectura que descuento les resultara amena y hagan llegar al autor cuantos comentarios crean oportunos. El autor me ha autorizado a publicar en la PAX CELTIBERA esta parte de su trabajo.

NOTA PRELIMINAR; a fin de no extender en demasía, he recortado en esta exposición; gran parte de la táctica, logística y estratégica en tierra y parte de comentarios históricos. A los efectos de la publicación, en este foro, la exposición ha sido divida en seis capítulos, y publicaré dos por día.ACLARACION; en el transcurso del texto se resaltaron en negritas los objetivos, esfuerzos y maniobras, estratégicos.ABREVIATURAS
MEO; maniobra estratégica operacional
OEM; objetivo estratégico militar
CAP; curso acción propio
EEOP; esfuerzo específico operacional principal
EEOS; esfuerzo especifico operacional secundario
La Guerra Ruso- Japonesa -1904-1905
Por Iñaki Viltxes
CAPITULO PRIMERO
EMPERADOR MATSUHITO MEIJI
 
ZAR NICOLAY ALEJANDROVICH ROMANOV

 

Las causas del conflicto y la geopolítica de los contendientes La Guerra Ruso-Japonesa tuvo como motivación última la ambición expansionista de dos emperadores que pugnaban por extender sus dominios a territorios vecinos.En 1894 asciende al trono de todas las Rusias el Zar; Nicolay Alejandrrovich Romanov. Su reinado vió los tres grandes desastres que padeció Rusia en siglo XX; la Guerra Ruso-Japonesa, la revolucion de 1905 (domingo sangriento), la I Gran Guerra Mundial.
Según narra Perón; “…es interesante destacar que NicolásII poseía una fuerte aversión hacia los japoneses, a los que adjetivaba de “monos” y es posible que dicho sentimiento se originara en un incidente ocurrido en una de sus visitas a Japón donde fue objeto de una agresión física que le dejara secuelas permanentes.”
En 1866 asciende al trono imperial de Japón Matsuhito “Meiji” dando inicio a un proceso político que se conoció como el de la Restauración, y se extendió hasta 1912 en lo que dio en llamarse la “era Meijí”
Durante ese periodo Japón paso de ser una sociedad feudal, amenazada por la política colonial de las potencias Occidentales, a un pujante estado constitucional-monárquico pronto a convertirse en potencia industrial.

Hacia 1870 Matsushito dispuso la creación del “Colegio de Entrenamiento Naval”, el que después paso a ser Escuela Naval Imperial. Entre sus primeros cadetes se contó a Hiehachiro Togo, cuya trayectoria naval lo llevo al podio de grandes almirantes. Togo fue enviado a Gran Bretaña donde tomo clases en la Escuela de la Real Armada.
El gobierno de Japón que había entablado buenas relaciones con Inglaterra recurrió a asesores británicos para la creación de una marina moderna, adquiriendo varias naves de guerra en dicho país.

En 1891 Rusia comenzó la construcción de una línea de ferrocarril (ramal del transiberiano) para unir Vladivostock con Port Arthur en Corea, como parte de su política expansionista en Manchuria y Corea.
Tanto Rusia como Japón tenían interés en Manchuria y Corea, no para anexarlas a sus estados sino para ejercer sobre esas naciones un protectorado que les asegurase control económico y político, como modo de afianzar su expansión en el extremo oriente.

El 17 de abril de 1895 con el tratado de Simonosaki, impuesto a China ante la derrota que le inflingiera, Japón se aseguro la cesión de la isla de Formosa, las islas Pescadores y la península de Liao-Tong (Port Arthur), con lo que Meijí iniciaba su política expansionista
en el Extremo Oriente. La posesión de esos territorios obligaron a Japón a priorizar el fortalecimiento de su marina de guerra, la indemnización que le pago China (mas de 900 millones de francos) le sirvió para modernizar sus fuerzas armadas y comprar buques de guerra en Gran Bretaña.

La expansión japonesa después de la victoria sobre China puso sobre alerta a los países occidentales, Alemania, Francia y Rusia declararon su apoyo a la integridad territorial china y obligaron a Japón a devolver la península de Liao-Tong. Esto fue un duro golpe a los intereses expansionistas de Japón pues el dominio de la península incluía Port Arthur puerto clave para el dominio del mar Amarillo.

Dentro de la geopolítica de Rusia Port Arthur era aun más importante que para Japón, pues además de su posición estratégica no se congelaba como el puerto de Vladivostok en invierno, evitándole al mismo tiempo navegar por el mar de Japón. Por otro lado el ramal del ferrocarril Transiberiano que iba a unir Vladivostok con Port Arthur carecía de sentido y resultaba un a obra perdida si ese puerto estaba en manos de los japoneses

En 1896 China y Rusia firmaron un tratado que establecía libre acceso a los puertos chinos a los buques rusos y el derecho a usar Port Arthur como base naval.
Esta concesión de China resulto un verdadero revés a los intereses japoneses sobre Corea, teniendo en cuenta la presión internacional que sufriera Japón un año antes para la devolución de la península Liao-tong. Esta fue situación determinante para dejar expedito el camino de la guerra.

Antecedentes inmediatos de la guerra

Un hecho trascendente, que por su resultado ulterior tuvo como origen casi inmediato la Guerra Ruso-Japonesa fue la rebelión de Boxers acaecida durante el verano de 1900 donde las legaciones diplomáticas acreditadas en Pekín se vieron sitiadas por miles de boxers durante ocho semanas en el restringido barrio en que estaban sus sedes.

En junio de 1900 asume el gobierno chino el partido de la emperatriz Tz’u u-hsi (cixi) tía del emperador Guangxu, que apoyaba el movimiento de los Boxers. Ante esta situación se conformo una fuerza naval conjunta compuesta por 131 naves de guerra británicas, francesas, rusas, alemanas, italianas, austriacas y norteamericanas a cuyo mando se puso el alte. Británico Seymour.

Desde Taku, donde estaba la flota conjunta. Seymour dispuso un contingente de casi 1000 soldados y marcho sobre Pekín. El resto de la fuerza naval al mando del Cáp. Fragata Cradock se apoderaba de los fuertes mediante ataques anfibios.
Las fuerzas comandadas por Seymour no pudieron entrar en Pekín retrocediendo a sus bases.

Ante la delicada situación de las legaciones diplomáticas sitiadas en Pekín, las potencias aliadas, entre las que estaban Japón y Rusia dispusieron la creación de una fuerza conjunta de unos 70.000 hombres equipados con más de 150 cañones y ametralladoras a cuyo mando se puso al mariscal de campo alemán Waldersee, quien finalmente sofoco la rebelión Boxer.

China fue condenada apagar fuertes indemnizaciones y quedo sujeta a un estricto control político interno. Al final del conflicto las fuerzas conjuntas de las naciones aliadas se retiraron de la zona, excepto las fuerzas rusas que permanecieron en Manchuria sobre la frontera con Corea.

Ante la presencia militar rusa en Manchuria, Japón inicio una larga serie de enérgicos reclamos exigiendo el retiro ruso y el reconocimiento de la soberanía china sobre Manchuria. Rusia respondió con evasivas, pretextando que debía proteger el tendido del ferrocarril Vladivostock-Port Arthur; ramal del transiberiano que para ese entonces ya unía Moscú con Vladivostock.

En enero de 1902 se firmó la Alianza anglo-japonesa, por la cual se garantizaban mutuamente los beneficios que Inglaterra obtuviese en China y Japón en la península coreana. Esta alianza fue el respaldo que permitió a los japoneses declararle la guerra a Rusia asegurándole posibilidades de éxito.

Rusia su vez busco el apoyo de Francia y firmo un acuerdo militar de asistencia reciproca – que devino mas tarde en un pacto político- por el cual ambos países se obligaban a prestarse ayuda militar en caso de ser atacadas por Alemania, Austria o Italia. Este pacto le permitía a Rusia distraer fuerzas en aventuras político-militares en el Extremo Oriente toda vez que le daba cierta tranquilidad en sus fronteras occidentales.

El intercambio de notas diplomáticas, reiteradas el 11 diciembre de 1903, el 21 de diciembre, el 6 de enero de 1904, mantiene la misma temática; Japón reclama y Rusia rechaza.
La situación se agrava definitivamente y se rompen relaciones diplomáticas cuando el 4 febrero el Zar Nicolás II dispone enviar un nota a Japón, donde le anuncio que estaba decidida a mantener sus ejércitos en Manchuria y Corea (Port Arhur), por intermedio del Virrey de Extremo Oriente –alte. Alexieff- lo que fue de hecho un desafió a la guerra.

Japón considero agotado el recurso diplomático para defender sus intereses y ahora se aprestaba a emprender el camino de la guerra como ultimo medio de expresión política.
El emperador Mejí fue informado por sus servicios de inteligencia de que la flota rusa de Port Arthur estaba preparando un ataque a Japón y que tropas rusas habían cruzado el río Yacú dispuestas a invadir Corea.

Geográficamente el objetivo político de ambos países se limitaba a Manchuria y Corea, por lo tanto la Guerra Ruso-Japonesa debe considerarse como una guerra de objetivo limitado.

Las fuerzas navales de rusas en Extremo Oriente constaban de; 7 acorazados, 11 cruceros y 43 torpederas. Rusia tenía en el mar Báltico una flota compuesta por; 4 acorazados, 6 cruceros acorazados, 9 cruceros protegidos y cerca de 200 torpederas. Por cierto esta flota debía prácticamente dar la vuelta al mundo para llegar al teatro de operaciones en Extremo Oriente.

Japón al comenzar la guerra tenia una armada constituida por 7 acorazados, 25 cruceros, 9 guardacostas y unas 100 torpederas.
Para Japón, fue muy difícil financiar la guerra contra Rusia. La guerra costó a Japón ¥1.700.000.000, ¥800.000.000 fueron financiados por los bonos que el gobierno japonés emitió en Londres y Nueva York.
Jacob Schiff (que era judio) de Kuhn Loeb and Company compró bonos japoneses por U$S 200.000.000. Después muchos judíos compraron bonos japoneses. Rusia zarista estaba persiguiendo a los judíos en Rusia, y por eso, ellos sentían mucha simpatía por los japoneses. Los bonos japoneses recibieron increíblemente buenas acogidas en Londres y Nueva York.
En tanto en el resto de Europa mucha gente pensaba que los bonos japoneses se convertirían en papeles y que Japón con 200.000 soldados regulares no tenía ninguna posibilidad de vencer a un Goliat militar en Europa con 3.000.000 soldados regulares.

Cuadro comparativo de las disponibilidades de los conten

Pais………………………..Rusia……………………………..Japón
Superficie ……………25,000,000 Km2………………..370,000 Km2
Población……………..130 millones………………………46 millones
Ingreso fiscal………..2.000.000.000 yenee………….250.000.000 yenes
Militares regularee….3.000.000 soldados……………400.000 soldados
Desplazamiento
total de los buques
de guerra……………….510.000 tons…………………..260.000 tons

CAPITULO SEGUNDONaves Argentinas en la GuerraA fines de 1903 Argentina le compró a Italia dos acorazados ante la necesidad de incrementar la flota ante la carrera armamentista de Brasil, fresco aun el recuerdo de la guerra contra el imperio portugués donde la superioridad naval puso en serio riesgo la integridad del territorio argentino.La decisión de adquirir los acorazados fue tomada en secreto y sin dar cuenta al parlamento japonés, se ordenó al encargado de negocios en Río de Janeiro, señor Kamaiichi Horiguchi, que se dirigiese a Buenos Aires para solicitar al ministro de Relaciones Exteriores la venta de las naves.
Horiguchi fue recibido por el presidente Julio Argentino Roca, el canciller Luis María Drago y el ministro de Marina Onofre Bertbeder, quien expresó su oposición a la venta de esas naves.
El ministro japonés en Londres averiguó las condiciones para adquirir el Mariano Moreno y el Bernardino Rivadavia en la empresa Gibbs & Sons, agente de venta de la marina argentina, y por intermedio del ministro argentino Domínguez.
Rusia también había manifestado interés en adquirirlas pero el gabinete argentino, influído por el apoyo que Inglaterra prestaba al Japón, decidió vender los barcos al gobierno nipón quien el 27 de diciembre abonó a la Argentina 14.937.000 yenes a través del Banco Yokohama.
A fines de 1903 cuando estaban prestos a zarpar rumbo a Sudamérica, con toda la tripulación argentina a bordo y el pabellón nacional enarbolado, se los vendió al Japón que estaba reforzando su flota en previsión del enfrentamiento con los rusos.

Los agregados navales japoneses en Europa se reunieron en Génova el 31 de diciembre de 1903 con el jefe de la misión naval argentina en Italia, capitán de navío Manuel Domeq García, quien hizo entrega formal de los acorazados el 7 de enero de 1904 las naves argentinas pasaron a la marina de Japón con los nombres de Nisshin (ex Mariano Moreno) y Kasuga (ex Bernardino Rivadavia).

Partieron de Génova el 8 de enero de 1904, hacia el puerto de Pozzouli de donde partieron al día siguiente rumbo a Japón.
El 6 de febrero, cuando Japón rompió relaciones diplomáticas con Rusia, los acorazados ya se encontraban en Singapur.
El gobierno británico movilizó un importante número de barcos y permitió el abastecimiento de las naves japonesas en sus bases a fin de evitar que barcos rusos les cortaran el paso.

El capitán de navío argentino Manuel Domecq García emprendió el viaje a extremo oriente como asesor del Alt. Kataika, segundo comandante de la escuadra japonesa.
Estas naves resultaron de gran ayuda en las batallas navales de la guerra por ser la primeras y únicas en la guerra Ruso Japonesa que tenían torretas móviles accionadas eléctricamente con especial diseño que le otorgaba mayor agilidad y la extraordinaria capacidad de fuego dada por la mas moderna artillería naval de esa época.

Domecq García y el resto de los oficiales argentinos estaba consustanciado con esas armas por ello fueron de gran utilidad para los japoneses en esa guerra ya que estuvieron presente a bordo del Nisshin (ex Mariano Moreno) y el Kasuga (ex Bernardino Rivadavia) en las batallas de Port Arthur y la de Tsushima, la batalla que decidió la guerra.

El Nisshin, que enarbolaba la insignia del segundo comandante de la escuadra almirante Kataika, integrando la primera división naval, tuvo una destacada actuación y se halló en operaciones hasta la rendición de la plaza el 2 de enero de 1905.
Ambos cruceros participaron en la campaña de Port Arthur (1904).

El 27 de mayo el Nisshin y el Kasuga combatieron en la batalla de Tshushima, donde la escuadra rusa se rindió a la japonesa.
Extraña historia el de estas naves argentinas como consecuencia de nuestra oscilante política internacional.
El gobierno del presidente José Evaristo Uriburu había contratado su construcción a astilleros italianos ante el riesgo de que la disputa fronteriza con Chile escalara en una guerra.
Los acorazados fueron vendidos al Japón durante la segunda presidencia de Roca luego de dirimido el litigio limítrofe con Chile y fueron vendidas – por influencia de Inglaterra- a Japón que buscaba aumentar su poderío naval con naves de ultima generación.

Estanislao Zeballos (diplomático e historiador argentino) escribió respecto de esta venta que; “fue la improvisación diplomática impuesta a Roca por los banqueros de Londres apoyados por la credulidad romántica de Bartolomé Mitre”, a quien, agrego, se le despertó una tardía vocación pacifista.
Ello puso en evidencia -como ocurriría en repetidas circunstancias- que, si bien teníamos relaciones internacionales, carecíamos de una política internacional.


Acorazado Kasuga (ex – ARA Bernardino Rivadavia)


Acorazado Nisshin (ex – ARA Mariano Moreno)

Especificaciones Técnicas de las Naves Argentinas (*)ARA Mariano Moreno (1902):
Tipo: Crucero acorazado
Hecho: Astillero Ansaldo, Génova (Italia)
Costo: 760.000 libras
Desplazamiento: 8.000 tons.
Dimensiones: Eslora 105 mts. – manga 18 mts. – puntal 7 mts. – calado 7,50 mts. Casco de acero
Potencia motriz: 2 alternativas de triple expansión, 5 calderas cilíndricas, 13.500 hp. Carbón 1.200 tons.
Velocidad máxima: 20 nudos
Armamento: 4 cañones de 203 mm en dos torres dobles a proa y popa; 14 cañones de 152 mm; 10 cañones de 76 mm; 6 cañones de 46 mm; 2 ametralladoras, 2 tubos lanzatorpedos.
Fue botado en 1902 con la bandera Argentina.
Fue vendido al Imperio del Japón, quien lo denominó Nisshin, y tuvo un magnífico desempeño en las batallas de Port Arthur
y Tsushima, siendo buque insignia del almirante Kataika.
ARA Bernardino Rivadavia (1902):
Tipo: Crucero acorazado
Hecho: Astillero Ansaldo, Génova (Italia)
Costo: 760.000 libras
Desplazamiento: 8.000 toms.
Dimensiones: Eslora 105 mts. – manga 18 mts. – puntal 7 mts – calado 7,50 mts. Casco de acero
Potencia motriz: 2 alternativas de triple expansión, 5 calderas cilíndricas, 13.500 hp. Carbón 1.200 tons.
Velocidad máxima: 20 nudos
Armamento: 1 cañón de 254 mm en proa; 2 cañones de 203 mm en torre de popa; 14 cañones de 152 mm; 10 cañones de
76 mm; 6 cañones de 47 mm.
Fue botado en 1902 con la bandera Argentina.
Fue vendido al Imperio del Japón, quien lo denominó Kasuga, y se desempeñó en la batalla de Port Arthur y Tsushima.
(*) Fuente Armada Nacional

CAPITULO TERCERO

La Guerra

Las fuerzas de tierra con que contaba Rusia, al comenzar la guerra, en Extremo Oriente sumaban 80.000 efectivos, recién en septiembre de 1904 llegaron refuerzos que elevaron el número de soldados a 270.000.
Japón en febrero de 1904 y disponía de un ejército de 261.500 hombres con capacidad de entrar en campaña inmediatamente. Los cuadros instruidos de la reserva sumaba 200.000 soldados más.

El teatro de guerra favorecía a Japón que por su proximidad vio facilitadas las comunicaciones y la logística. Las bases navales distribuidas en su costa occidental, en especial Sasebo, permitían proyectar el poder naval sobre el Mar de China oriental, el Mar Amarillo y el Mar de Japón, facilitando el transporte de tropas y manteniendo las
líneas de apoyo, con menor desgaste que Rusia, que se veía obligada a cruzar toda Siberia para transportar tropas y mantener la logística.

Por la tarde del día 7 de febrero de 1094 una fuerza naval japonesa al comando del Alt. Uriu se dirijo a Chemulpo (hoy Inchon) para desembarcar 5000 soldados prestos a destruir las naves rusas que ancladas en ese puerto y luego avanzar sobre Manchuria.
Otra flota japonesa navego hacia Vladivostck para neutralizar la salida de los cruceros rusos surtos en ese puerto. Mientras el grueso de la flota japonesa al mando de Alt. Togo se dirigió a Port Arthur.

En las últimas horas de la noche del 8 de febrero, 10 torpederos japoneses con escasa visibilidad por la niebla, atacaron a las naves rusas ancladas en la rada de Port Arthur.
Estas torpederas eran naves livianas de unas 300 toneladas armadas con dos tubos lanza torpedos, de fabricación británica, en proa.
Los torpedos lanzados impactaron en los acorazados Retvizan y Cesarevich, y en el crucero acorazado Pallada.
Los daños infringidos a esas naves les impidieron movilizarse evitando que entraran a puerto para su reparación.

El 9 de febrero por la mañana el grueso de la flota al comando del Alt. Togo se sitúa frente a Port Arthur, abriendo fuego contra las naves enemigas.

Según el Alt. A.M.Arduino (marino arg.) “Los rusos usaban proyectiles de hierro fundido que a menudo explotaban en la boca de los cañones y munición de penetración de estilo francés, los japoneses por el contrario empleaban eficazmente proyectiles de alto poder explosivo con menor capacidad de penetración. Éstos provocaron enormes destrozos en los cascos y barrían las cubiertas enemigas.”

La armada rusa de Extremo Oriente quedo inmovilizada en Port Arthur y en Vladivostok.
Japón tenia ahora el control del mar, lo que le facilitaba las operaciones en tierra para proceder a la invasión a Corea, la victoria del ejército en tierra era la única manera de ganar la guerra y empleó todo su poder naval a fin de apoyar y cooperar con ello, demostrando gran eficacia en la coordinación de las operaciones conjuntas.

El 10 de febrero de 1904 Japón le declaro formalmente la guerra al Imperio Ruso.
El 23 de febrero de 1904, a las dos semanas de comenzada la guerra ruso-japonesa, Japón obligó a Corea a firmar un protocolo, que fue el primer paso para convertir al país en un protectorado.

Los objetivos

Antes de seguir con la descripción de las acciones y el análisis académico correspondiente, es necesario determinar, por inferencia, los objetivos de cada bando en conflicto, A fin de facilitar la comprensión de los conceptos académicos relativos a la estrategia operacional de la guerra. Para ello voy a apelar a la terminología y clasificación de las acciones usadas por A. H. Jomini. De la sucinta descripción de los hechos y analizando con rigor académico los objetivos de cada bando, podemos determinar los siguientes objetivos:

Rusia:

Objetivo Estratégico: Expandir su influencia en Extremo Oriente consolidándose en Manchuria e incorporando el territorio de Corea.

OEM: Conquistar Corea y controlar el mar adyacente.

MEO:
 Principal: Invadir la Península de Corea a través del río Yalú.
 Secundario I: Disputar el control del Mar Amarillo y del Mar del Japón.
 Secundario II: Proteger el ferrocarril transiberiano asegurando su operación.

Objetivos Navales y terrestres Estrategicos de Japon

Japón:
Objetivo Estratégico: Obtener el control político y económico de la Península de Liao-tong y de Corea.

OEM: Expulsar las fuerzas rusas de la Península de Liao-tong y controlar el Mar Amarillo.

MEO 1:
Objetivos:
 Principal: Atacar la escuadra rusa en Port Arthur e imponer un bloqueo
militar.
 Secundario I: Establecer una cabeza de playa en Chemulpo y ocupar Seúl.
 Secundario II: Imponer un bloqueo militar al puerto de Vladivostok.

MEO 2:
Objetivos:
 Principal: conquistar Port Arthur y la Península de Liao-tong, debilitando
las fuerzas enemigas asentadas en Manchuria.
 Secundario I: Ejercer el control positivo del Mar Amarillo.
 Secundario II: Conservar el bloqueo militar impuesto al puerto de
Vladivostok

Consideraciones de los objetivos:

Sir Julian Corbett (abogado británico e historiador naval) en su libro “Algunos principios de Estrategia Marítima”, demuestra la influencia que la guerra Ruso-Japonesa tuvo sobre el concepto actual de operaciones conjuntas, siendo a la fecha una referencia histórica de gran valor académico.
La estratégica operacional de ambas partes en guerra tuvo carácter ofensivo, pero el ataque japonés previo a la declaración de guerra obligó a Rusia, con fuerzas terrestres en número inferior y el poder naval desfavorable, a asumir una postura defensiva.

El prematuro ataque japonés a Port Arthur le permitió controlar del Mar Amarillo durante el tiempo necesario para desembarcar sus ejércitos y aislar la plaza fuerte de dicho puerto. La toma de ese “punto estratégico” fue realizada por medio de una maniobra envolvente apoyada desde el mar por el fuego naval de los buques y golpeando desde tierra con las fuerzas terrestres.

Los rusos intentaron concentrar en Manchuria una mayor fuerza terrestre, por medio del ferrocarril transiberiano, que fuera suficiente para pasar a la ofensiva realizando un ataque masivo a fin de expulsar a los japoneses de Liao-tong y Corea, y eventualmente invadir Japón. El ferrocarril pasó a ser centro de gravedad de las maniobras rusas.

Según apuntes sobre esta guerra del Cnel. J.F.Castro (militar arg.) “La situación de fuerzas al comienzo de la guerra hace pensar que Rusia tuvo un excesivo optimismo respecto al devenir del conflicto sin valorar el aspecto moral de su oponente, fuertemente identificado con su Emperador y que creía que la muerte heroica le aseguraba el favor divino. Lo espiritual que prima sobre lo material.”

Teatro de operaciones y comandantes[/u][/b]

A la luz del análisis histórico del conflicto, y teniendo en cuenta los objetivos planteados por los beligerantes, el Teatro de Operaciones se circunscribió a los territorios de la Península de Corea, Manchuria al sur de las líneas ferroviarias que unían Kharbin con Vladivostok, el Mar de Japón y el Mar Amarillo.

El Comandante en Jefe del Ejército Japonés fue el General Oyama, quien condujo militarmente la guerra en Japón (CTO).
El Almirante Heihachiro Togo fue el conductor de las operaciones navales.
Quedo consolidad durante el conflicto una sólida noción de operaciones conjuntas.
La disponibilidad de comunicaciones inalámbricas buque-costa permitió llevar adelante en forma coordinada operaciones conjuntas.

Tôgô Heihachiro, héroe japonés en la Guerra Ruso-japonesa nació en 1847 como el cuarto hijo de un samurai en la provincia de Satsuma (Ahora, prefectura de Kagoshima).
En 1863, participó en la Guerra entre el Gran Bretaña y Satsuma.
En 1868, combatió en la Guerra Boshin en un buque de guerra en la batalla naval de Acódate contra la flota del shogunato ya caído.

En 1871, salió a Inglaterra para estudiar en la marina británica.
Durante su estancia en Inglaterra, sus dos hermanos participaron en la Guerra en el Sudeste de Japón “Seinan Senso ” – la rebelión encabezada por Saigo Takamori, la última resistencia de los samuráis que aspiraron a la restauración de los privilegios de los samuráis abolidos completamente por el nuevo gobierno de Meiji.

En 1878, regresó a Japón después de estudiar siete años en Inglaterra.
En 1894, participó en la batalla naval de Weihaiwei de la Guerra Chino-japonesa como capitán de navío y como comandante del crucero protegido “Naniwa”, que fue el modelo del buque de guerra más avanzado del mundo en esa época.
Fue el modelo desarrollado del buque protegido chileno “Esmeralda” que Japón había comprado.

Japón todavía no tenía alianza con Gran Bretaña y el buque “Naniwa” comandado por el capitán “Tôgô” detuvo un barco mercante británico que transportaba a 1100 soldados chinos protegido por un buque de guerra chino.
El capitán ordenó al barco británico a entregarse a la flota japonesa pero los militares chinos ordenaron al capitán Tôgô británico que continuase la navegación.
Pese a las repetidas advertencias de ataque, advertidas por el capitán Tôgo, el buque británico continuó su crucero.
Finalmente, el buque “Naniwa” cañoneó el buque mercante británico y lo echó a pique.

Este incidente provocó la reacción anti-japonesa de la opinión pública en Inglaterra.
El primer ministro Itoh Hirohumi y el emperador quedaron muy preocupados sobre posible agravamiento de relaciones entre Japón e Inglaterra pero un reportero de Reuters envió a Inglaterra la información correcta del incidente.
Eminentes juristas británicos defendieron el cañoneo de Naniwa catalogándolo como legal y justo internacionalmente y calificaron al capitán Tôgô como militar prudente.
 

ALMIRANTE HEIHACHIRO TOGO

 

ALMIRANTE STEPAN OSIPOVICH MAKAROV

En 1903, Togo fue nombrado como comandante de la Armada Imperial y dirigió la guerra naval hasta la finalización de la guerra.

En las fuerzas rusas el Comandante del Teatro de Operaciones fue el Almirante Alexieff quien ostentaba el título de Virrey del Extremo Oriente.
A partir de octubre de 1904 el Zar lo remueve por su mala relación con el General Kuropatkin y nombra a éste como Comandante del Teatro de la Guerra.

CAPITULO CUARTO

Descripción de las operaciones

Una vez desembarcado en Chemulpo, el I Ejército japonés avanzó hacia Seúl para ocuparla y proceder luego hacia la frontera con Manchuria constituyendo el esfuerzo estratégico operacional uno de la primera MEO.

Después del ataque con torpederos ya relatado, el Almirante Togo intento un embotellamiento en Port Arthur hundiendo en el canal de acceso viejos barcos mercantes lastrados con piedras, pero fracaso ante la enérgica reacción de los rusos. Solo logró impactar con su artillería sobre algunas naves que se encontraban en la rada.

Pero logró instalar un punto de apoyo en las islas Hall ubicadas en la Bahía de Corea que sirvió de base naval de avanzada a escasa distancia de la plaza fuerte enemiga. Imponiendo bloqueo militar por tierra a Port Arthur.
Las fuerzas de Togo compusieron el principal esfuerzo estratégico operacional de la primera MEO.

La división de cruceros acorazados del Vicealmirante Kamimura, realizó un bloqueo militar sobre Vladivostok para evitar que los buques que desde allí operaban, hostigaran las líneas de comunicaciones japonesas.

La fuerza naval en Vladivostok, de alguna manera estaba restando medios japoneses de los cuales no podía utilizar el Almirante Togo en el esfuerzo principal, por lo tanto la división de cruceros de Vladivostok debe considerarse una flota en potencia.
Las fuerzas de Kamimura componen el esfuerzo estratégico operacional secundario dos de la primer MEO.

A comienzos de marzo, llega a Port Arthur el Almirante Makarov, quien había sido designado por el Zar para comandar la escuadra rusa del Extremo Oriente el cual gozaba de gran prestigio como jefe naval.
El mismo día que asumió el comando de la escuadra ordenó una misión de reconocimiento nocturno que derivó en un combate donde los rusos lograron causar un severo daño a buques japoneses menores que encontraron en su camino, pero perdieron un caza torpedero.
Este buque quiso ser capturado en su varadura por los japoneses, pero el propio Makarov a bordo del crucero Novik se enfrentó a los mismos logrando rescatar el buque siniestrado.
El coraje demostrado por el almirante generó gran motivación en sus tripulaciones.

En las sucesivas semanas Makarov imprimió un ritmo mayor a la escuadra rusa en lo que respecta a reparación de buques, instalación de baterías de costa y adiestramiento.
Esto fue rápidamente notado por Togo, quien ordenó a Kamimura que regresara del Mar de Japón, levantando el bloque militar a Vladivostok, para concentrar medios en el Mar Amarillo.

Esta orden expondría temporalmente las líneas de comunicaciones japonesas a la acción de los cruceros rusos de Vladivostok, no obstante, esta decisión representa un equilibro orientado que Togo considera como necesario.

Una nueva base de avanzada japonesa es establecida en las islas Elliot y comienza con un plan de minado ofensivo sobre la costa rusa que daría muy buenos resultados.

El 13 de abril el Almirante Makarov zarpa urgentemente con dos acorazados para brindar apoyo a un grupo de destructores que se batían contra cruceros enemigos, mientras el resto de los acorazados de la escuadra se alistaban a zarpar.
El grueso de la flota japonesa se aproxima aprovechando su salida para buscar la batalla decisiva, pero Makarov entiende prudente rehuirla y decide regresar.

El acorazado Petropavlovsk, donde Makarov enarbolaba su insignia, hace impacto con una mina, lo que provoca la voladura de santabárbaras y calderas, hundiéndose en pocos minutos y llevando a la muerte a 635 tripulantes incluyendo al Almirante.
Este infortunio tal vez haya privado a Rusia del único Almirante que podía estar a la altura de Togo.

Éste dispuso, en una actitud honorable y de respeto por su enemigo, que sus buques portaran el pabellón a media asta durante 24 horas.

Durante el mes de mayo las operaciones terrestres se intensifican.
El comandante de las fuerzas terrestres rusas, el General Kuropatkin, quien había sido ministro de guerra, poseía gran talento administrativo e inteligencia, pero carecía de carácter y además subestimaba a su enemigo.
El General Kuroki, después de conquistar Seúl, derrota a las fuerzas rusas en el río Yalú y comienza a penetrar en Manchuria.

Lineas de avance Japones sobre Mukden

Se inicia el esfuerzo estratégico operacional principal de la segunda MEO.
El día 5 de mayo el II Ejército japonés al mando del general Oku, desembarca en la península de Liao-tong, lugar donde se ubica Port Arthur.
Allí tomó el control del ramal ferroviario del transiberiano por el cual se recibía la logística desde la Rusia europea aislando la fortaleza de Port Arthur.

Las fuerzas de Togo con sus operaciones de desgaste y bloqueo militar a Port Arthur son ahora un esfuerzo operacional secundario en esta segunda MEO.
Aquí se comprueba la concentración de dos esfuerzos estratégicos operacionales sobre un mismo objetivo estratégico operacional, que es el principal. Cada uno de los esfuerzos es específico, el bloqueo naval de Togo y el ataque por tierra de Oku.

El 15 de mayo dos acorazados japoneses que navegan en proximidades de Port Arthur, penetran en un campo minado defensivo ruso y se hunden con enormes pérdidas de vida.
El mando japonés entiende que el bloqueo naval se está haciendo muy costoso y requiere a la fuerza terrestre un aumento del tiempo-ritmo en su artillería que aumente la presión sobre la plaza fuerte y acelere el disloque.

La situación hace que el tiempo duración sea favorable a los rusos que esperaban refuerzos desde la Rusia europea, mientras tanto los japoneses requerían mantener su esfuerzo de guerra para sostener la ofensiva.

El III Ejército nipón al mando del general Nogi releva al II Ejército que se desplaza hacia el norte para buscar combatir las fuerzas rusas de Manchuria.
El IV Ejército desembarca el 19 de mayo y se suma al asedio.
El general Stessel, comandante de la fortaleza de Port Arthur, contaba con 40.000 hombres y 500 cañones; contra los 80.000 del general Nogi.

Como se dijo, el valor estratégico de Port Arthur radicaba en el acceso al mar, que no era posible por Vladivostok durante el invierno.
Si no contaban con un puerto al sur de Corea, Japón podría cerrarles el estrecho de Tushima, cortando las líneas de comunicaciones hacia el sur. Por ello los rusos hacían denodados esfuerzos por conservarlo, concientes de que era un centro de gravedad a proteger.

Port Arthur – Defensas; baterías costeras e interiores sobre colinas

La inmovilidad de la escuadra rusa después de la muerte de Makarov, preocupaba al Comandante del Teatro de Operaciones, almirante Alexieff. Ordenó al almirante Witthoff zarpar el día 10 de agosto de 1904.
Enarbolando su insignia en el acorazado Cesarevich, contaba con una fuerza integrada por buques que no habían sido reparados en su totalidad y cuya artillería secundaria había sido quitada para defender la plaza fuerte de Port Arthur.

El nivel de adiestramiento era tan malo que le tomó dos horas abandonar la rada, los japoneses tuvieron tiempo suficiente para maniobrar de manera de atraerlos a la península de Shan Tong, en cuyas proximidades se libraría la feroz batalla del Mar Amarillo.
La fuerza rusa estaba integrada por 6 acorazados, 4 cruceros protegidos, 8 destructores.
Togo contaba con 4 acorazados, un crucero acorazado, 7 cruceros protegidos y varios destructores.

A las 12.50 Togo ordena abrir fuego e intenta cortar la T de Witthoff. El duelo de artillería se mantuvo a una distancia de 6.000 metros, con las piezas de artillería principal.
Cuando los japoneses pudieron acortar distancias y emplear las piezas de tiro rápido, en una hora desmantelaron prácticamente a la escuadra rusa.
Las piezas de tiro rápido eran generalmente las baterías secundarias, recordemos que los buques rusos habían sido despojados de ellas.
A las 18.57 un impacto en el Cesarevich mata a Witthoff y parte de su Estado Mayor.

La fuerza rusa quedó bajo el comando del almirante que le seguía en antigüedad, el príncipe Oukhtomski, quien ordenó invertir el rumbo y dirigirse de regreso a Port Arthur.
Una parte de la misma, intentó abrirse paso hacia el sur y fue perseguida por unidades niponas.
Tal vez fue esta innecesaria dispersión de la fuerza japonesa lo que no permitió que se produjera el aniquilamiento de las fuerzas navales del Zar en el Extremo Oriente.
Varias naves rusas decidieron internarse en puertos como Shangai, Saigon y Tsing-tao en su afán de ponerse a salvo en una retirada desorganizada.

Así finalizó la batalla de Shan-tong, con lo que quedaba de la escuadra rusa nuevamente encerrada en Port Arthur.
Allí encontraría como veremos un triste final signado por la inacción.
A los efectos de la defensa de la plaza fuerte, la escuadra rusa en puerto poco podía aportar, peor aún se convertía en blanco de la artillería de campaña japonesa que la cañoneaba incesantemente desde tierra.

Durante el mes de noviembre la encarnizada lucha llevó a los japoneses a dominar puntos altos de la geografía horizontal, desde donde podían hacer fuego directo de artillería sobre el interior de la fortaleza y los buques en la rada.
Esto obligó al general Stessel a rendirse cuando solo quedaba a flote el acorazado Sebastopol. Finalmente su dotación lo hundiría antes que las tropas enemigas entraran a la ciudad.

El 14 de agosto de 1904 la división de cruceros rusos de Vladivostok, libre de su bloqueo militar, zarpó a fin de unirse con la escuadra del almirante Witthoff, pero fueron interceptados por la fuerza del almirante Kamimura (E.E.O.S. II) y se entabló un combate que duró casi 5 horas conocido como la Batalla de Ulsan.
Pese a la feroz resistencia rusa, Kamimura se alzó con la victoria dejando a su enemigo en condiciones tales que dejaron de constituir un motivo de preocupación para el poder naval japonés.

Esto significó el verdadero disloque naval ruso en Extremo Oriente y aseguró a Japón el dominio del mar, al menos temporalmente, en todo el Teatro de Operaciones.
En un último intento de rescatar Port Arthur, 160.000 rusos con más de 800 cañones atacan en Sha-Ho a 260.000 japoneses con 1.200 cañones.
A pesar de que inicialmente un movimiento de flanqueo ruso sobre un ala japonesa parecía tener éxito, éste fue rechazado y, al finalizar la batalla el desastre ruso era inconmensurable. 60.000 rusos muertos, heridos o prisioneros jalonaban el campo de batalla. Las pérdidas japonesas fueron también numerosas. Port Arthur se rindió en febrero de 1905.

Después de tomado Port Arthur el problema militar japonés quedaba reducido a completar la obtención del objetivo estratégico operacional principal, debilitar las fuerzas rusas estacionadas en Manchuria.

Fase final de la toma de la colina Putiloff – baluarte defensivo de Mukden

Para febrero de 1905, tres ejércitos rusos llegados a través del transiberiano sumaban 350.000 hombres y 1.000 cañones ocuparon posiciones defensivas en un frente ubicado
al sur de la ciudad de Mukden, hicieron su último esfuerzo para contener a los 550.000 hombres y 1.500 cañones del victorioso ejército japonés.
Las fuerzas japonesas al mando del General Nogi eran ligeramente inferiores en número, sin embargo adoptaron una actitud ofensiva, lo cual provocó la cruenta batalla
de Mukden el 10 de marzo, que costó a Rusia 100.000 bajas entre muertos, heridos y prisioneros.

Fue una guerra de trincheras como las que después se verían en el centro de Europa durante la Primera Guerra Mundial.
El General Kuropatkin se vio obligado a retroceder y por ello sería luego juzgado en un Consejo de Guerra que determinó su destitución.
Un aspecto interesante a considerar es la actitud asumida por China durante la guerra.
Si bien oficialmente se declaró neutral, sabía que la derrota de Rusia le brindaría la posibilidad de recuperar Manchuria y en tal sentido favoreció a Japón facilitando su logística a través de alimentos para sus tropas, caballos, forrajes, etc.
También tuvo incidencia táctica ya que bandas chinas al mando de oficiales japoneses actuaron en guerra de guerrillas a retaguardia de las líneas de comunicaciones rusas.
La humillante derrota rusa en Mukden fue aún más sangrienta que la de Port Arthur. Ahora la misma Siberia estaba amenazada.

CAPITULO QUINTO

La flota del Báltico.

A todo esto, la situación política en Rusia era muy delicada.
El descontento del pueblo con su Zar generaba constantes disturbios y revueltas populares. Nicolas II debía intentarse revertir el resultado de la guerra.
En tal sentido, se toma la decisión de formar la Segunda Escuadra del Pacífico, y se designó como comandante de la misma al Vicealmirante Rozdestsvenski, que si bien era un militar capaz, sus oficiales y tripulaciones dejaban que desear.
Esa fuerza debía trasladarse al Teatro de Operaciones desde el Báltico.

Para que la Flota del Mar Negro no pudiera participar del esfuerzo de guerra, Inglaterra que era aliada implícita de Japón si bien se mostraba neutral, advirtió con firmeza a Turquía que si permitía el pasaje de la escuadra rusa al Mediterráneo, bloquearía el estrecho de los Dardanelos.

La conformación de esta Segunda Escuadra del Pacífico hará posible que se produzca la primera gran batalla naval del siglo XX, una de las acciones en el mar más trascendente de la historia y se la suele comparar con Trafalgar.

Pese a que durante la Guerra Ruso-Japonesa tuvieron lugar varias batallas navales, su estudio sería incompleto si no se incluye en él a la decisiva Batalla de Tsushima.

La Segunda Escuadra del Pacífico estaba compuesta por los buques rusos que operaban normalmente en el Mar Báltico.
La integraban 42 naves, incluidos los buques logísticos, y la travesía demandaría 7 meses y medio a través de 20.000 millas náuticas de navegación.
Las tripulaciones fueron completadas con el personal que se pudo colectar en las unidades de tierra, por lo cual el adiestramiento y la moral de las dotaciones dejaba muchísimo que desear.

Para peor las noticias que llegaban desde el teatro de guerra no eran para nada positivas.
El principal problema que Rozdestsvenski debía resolver era logístico. Reaprovisionar combustible en el mar, pues ninguna nación accedería a permitir que se hiciera en sus puertos, porque al hacerlo, perdería su status de neutral. Sin embargo se cree que a lo largo de la costa africana, posesiones coloniales francesas, alemanas y portuguesas, habrían facilitado cierto apoyo logístico a los rusos. Sin dudas que no hicieron lo propio los ingleses, que como se dijo actuaban de hecho como aliados de Japón, pese a su condición oficial de neutrales.

De todos modos la empresa alemana Hamburg-Amerika recibió un contrato de la Armada Rusa para proveer carbón en unos 30 encuentros en proximidades de la costa durante el derrotero. Se requirieron a tales efectos unos 60 barcos carboneros que proveyeron unas 500.000 toneladas de carbón.
El segundo al mando era el Contralmirante Folkersman y las unidades componentes las siguientes: 4 acorazados recién incorporados de la clase Suvorov, el acorazado
Osliabia casi nuevo, 2 acorazados antiguos, 2 cruceros acorazados, 6 cruceros protegidos, 10 destructores y el resto eran buques de transporte y auxiliares. 25 unidades de combate y 17 buques de apoyo.

El destino era Vladivostok desde donde se abastecerían y organizarían para disputarle el control del mar a Japón.
Los infortunios se produjeron desde los primeros días de travesía.
Cuando atravesaban aguas británicas en el Mar del norte, confundieron pequeños barcos pesqueros de bandera inglesa con torpederas japonesas y los cañonearon.
Es inverosímil como pudieron pensar que unidades japonesas se encontraban a tal distancia del teatro de operaciones.

Si bien se presentaron las disculpas diplomáticas correspondientes ante la corona británica, ésta trató de generar el mayor número posible de dificultades diplomáticas y logísticas en todo puerto donde la escuadra rusa fondeara. Sin descartar que sin este episodio de por medio los ingleses hubieran actuado de igual manera, pues tenían interés en la victoria japonesa. (Tratado Británico-Japonés)

Al llegar a Gibraltar, la escuadra se dividió.
Los 5 acorazados modernos y los 2 cruceros acorazados por ser unidades con mayor autonomía prosiguieron su derrota a lo largo de la costa occidental de África para doblar el Cabo de Buena Esperanza.
Los acorazados antiguos, los cruceros protegidos y los destructores se internaron en el Mediterráneo para pasar por el Canal de Suez.
El rendez vous sería en la Isla de Madagascar.

En San Petersburgo se decidió crear la Tercera Escuadra del Pacífico para reforzar a Rozdestsvenski, pero por la escasa aptitud y capacidad de los buques que la integraban más que un apoyo fue una carga.
El Almirante Niebogatov fue puesto al mando, y sus unidades eran: el acorazado Emperador Nicolás I, 3 viejos acorazados costeros que servían como guardacostas y un obsoleto crucero acorazado.
Esta fuerza también siguió la derrota por Suez y se reunió con la Segunda Escuadra en aguas de Indochina el 9 de mayo de 1905.

La larga travesía acarreó enfermedades y una baja moral en las tripulaciones, hasta los buques se vieron afectados por las incrustaciones en los cascos que reducían su velocidad.

Derrota de la Flota del Báltico

Larga ruta la emprendida por las dos escuadras de la Flota del Báltico. Se encontraron al norte de la isla de Madasgascar (Nossi Bé), internándose en el océano Indico y el Mar de Indochina, para terminar su periplo en la trampa mortal que resultó Tsushima; sepulcro de la ambiciones expansionistas en Extremo Oriente del Zar Nicolás II.

Rozdestsvenski era conciente de que su fuerza no estaba en las mejores condiciones para entablar combate, y tal vez no era responsable de esa situación, sin embargo su fuerte sentido del deber lo obligaba a continuar.

Unos días antes de la batalla, concretamente el 19 de mayo, la fuerza rusa carbonea en el mar. No solo llenó sus bodegas de carbón sino que cargó también en todo lugar que pudo afectando incluso la habitabilidad de las tripulaciones.
Lo preocupante de esto fue que los buques quedaron tan lastrados que las corazas quedaban sumergidas y cualquier impacto sobre la obra muerta penetraría profundamente sin impedimento.

Recordemos que los japoneses, preferían emplear munición de alto poder explosivo sobre la perforante, en estas condiciones los proyectiles japoneses penetrarían fácilmente los buques para estallar en interiores con desastrosas consecuencias.
Esto demuestra una falla de aprendizaje en la Armada rusa.
Ante este hecho, la inteligencia japonesa podría haber pensado que Rozdestsvenski elegiría aproximarse a Vladivostok por una derrota larga de las tres posible que tenía, por lo cual inferimos que lo hizo para engañar o generar niebla a su oponente.

La primer alternativa más corta era a través del Estrecho de Tsushima que separa Japón de Corea.
La segunda opción consistía en atravesar el Estrecho de Tsugaru al norte, que separa la isla de Honshu (la mayor del archipiélago) de la isla de Hokkaido.
La tercera derrota alternativa es la más larga y consiste en navegar hasta el Mar de Okhotsk y penetrar el Estrecho La Perouse, que separa a Japón, en su punto más septentrional, de Rusia.

De los tres posibles cursos de acción propios, Rozdestsvenski descarta el segundo de ellos por tratarse de pasaje muy angosto, con corrientes que alcanzan los 6 nudos, y que exponía a su fuerza a la detección visual desde tierra.
Muy estrecho para maniobrar con seguridad con una fuerza mal adiestrada como la propia, el CAP no sería aceptable.

El tercer curso de acción también es descartado por extender de manera excesiva una travesía que ya viene siendo dramática, además los frecuentes bancos de niebla que se encuentran en esas aguas casi imposibilitaría el carboneo en el mar.
Sin carboneo el CAP no sería factible.

Finalmente Rozdestsvenski opta por el primer curso de acción, el pasaje por Tsushima a través del estrecho oriental, el más amplio.
En Masampo (Masán), territorio de Corea sobre el Estrecho de Tsushima, Togo había desarrollado una base naval de avanzada con capacidad para albergar a toda una escuadra.
El 15 de mayo, el Almirante arenga a sus hombres y les reitera lo que ya les había expresado previo al desembarco de Chemulpo y el ataque a Port Arthur.
El mensaje se centraba en la oportunidad que se le presentaba a la flota de dar una batalla largamente esperada y que si cada uno cumplía con su deber la victoria estaría asegurada. Togo sabía muy bien que mente y espíritu son los grandes generadores de triunfos en la guerra.

El 17 de mayo, mientras Rozdestsvenski se hallaba carboneando detuvo un buque mercante noruego que trabajaba para Japón y estableciendo conversación con su capitán le deslizó la información de que se dirigía a Vladivostok a través del Estrecho de Tsushima.
Pensaba que los japoneses tomarían esta deliberada filtración de información como un ardid para engañarlos y que creerían que Rozdestsvenski en realidad había elegido una de las derrotas largas.
Para reforzar esa hipótesis seguramente fue que sobrecargó sus buques de carbón, como ya fue comentado.
Rozdestsvenski procuraba aumentar la niebla de la guerra en la mente de Togo.

Pero comete un error fatal que termina disipando la nieblapor completo; preparándose para la acción, el 26 de mayo ordena a sus buques logísticos carboneros dirigirse hacia Shangai a efectos de que no entorpecieran las maniobras de su escuadra.
Inmediatamente que los mismos arriban a puerto, la inteligencia japonesa informa a Togo de los hechos.
El Almirante japonés, inteligentemente, deduce que Rozdestsvenski había optado por el pasaje del Estrecho de Tsushima, de lo contrario no se habría desprendido de su tren logístico imprescindible para emprender la ruta mas larga. Togo ahora solo debía esperarlo.

La ultima batalla; Tsushima

Son muy pocos lo casos históricos de batallas navales consensuadas, Matapán (28 de marzo de 1941) quizás sea un ejemplo de acciones en el mar de mutuo acuerdo entre fuerzas navales, pero no abundan.
Cuando la escuadra rusa se interna en el Mar de Japón parece, a primera vista, que lo hace a efectos de buscar a su enemigo y presentarle batalla.
Pero de acuerdo a lo descripto anteriormente, se deduce que no fue eso lo que ocurrió.
La batalla de Tsushima, como la mayoría de los encuentros navales fue buscada por un de bando y rehuida por el otro.

Los rusos tenían por objetivo alcanzar Vladivostok, no deseaban batirse con el enemigo hasta después de arribar a esa base.
Rozdestsvenski era muy conciente de que su fuerza naval no estaba en las mejores condiciones para la batalla, si quería disputar el control del mar al enemigo, primeramente necesitaba llegar a su base de Vladivostok con todos sus buques de ser posible y desde allí iniciar las operaciones.

Rozdestsvenski hubiera querido pasar sin ser detectado, la niebla que encontró al entrar al Estrecho de Tsushima le resultó bienvenida.

Tsushima; fase inicial, la flota rusa entra al canal

La linea continua indica la derrota de flota del Baltico
En el recuadro central la flota japonesa espera el
momento oportuno para dar batalla

Resulta interesante ver cómo esfuerzos ofensivos ocurren dentro de una maniobra estratégica operacional defensiva y viceversa.
Al analizar la Segunda Escuadra del Pacífico dentro de una MEO rusa a nivel estratégico operacional, puede verse que forma parte de un esfuerzo operacional ofensivo.
No obstante, dada la situación de la guerra, esa MEO rusa debería tener actitud defensiva. Esto se explica porque el esfuerzo estratégico operacional principal estaba siendo volcado sobre el frente terrestre donde Rusia pugnaba por conservar (defensivo) los territorios de Manchuria.

Recordar que el otro esfuerzo estratégico operacional ruso que se puede considerar dentro del teatro de operaciones es la división de cruceros de Vladivostok, pero dado que había sido seriamente diezmada por los japoneses, no representaba ya una amenaza y sus acciones de ninguna manera podían considerarse un esfuerzo principal.
La fuerza de Rozdestsvenski constituía un esfuerzo operacional de carácter ofensivo porque su objetivo era disputar el control del mar al enemigo, una acción positiva según Clausewitz, ya que busca alterar el status quo.

El método para lograrlo fue mediante operaciones de superficie de desgaste y ofensivas contra el tráfico marítimo japonés, operando desde Vladivostok.
El mismo razonamiento puede aplicarse a Japón con resultados interesantes.
La segunda MEO ya descripta, tiene una actitud ofensiva, “conquistar”.
Sin embargo, el esfuerzo operacional secundario compuesto por la fuerza naval de Togo tiene carácter defensivo, pues debe conservar el control del mar ganado en la primera MEO. Recordemos que después de obtenidos los Objetivos Estratégicos Operacionales de la primera MEO, la fuerza naval de Togo, que fuera esfuerzo principal, pasó a ser secundario en la siguiente MEO.

Es interesante también ver cómo varían las actitudes de las acciones si se deja de lado el nivel estratégico operacional. Cómo “cambian de signo” si nos remitimos a Clausewitz.
Si se baja por un instante al nivel táctico, se puede apreciar que Rozdestsvenski para llevar a cabo su esfuerzo estratégico operacional ofensivo debe realizar acciones defensivas.

La razón es clara; debe llegar con su escuadra lo más entera posible a Vladivostok y para ello debe evitar un combate que en su situación y circunstancias sería muy desventajoso.
Por su lado, el Almirante Togo, para cumplir con el objetivo estratégico operacional secundario defensivo que le fue asignado, debe llevar a cabo acciones

ofensivas. Para poder conservar el control del mar, debe atacar y destruir la flota rusa que intenta disputarle el dominio al ingresar en aguas del Mar de Japón.

Otro aspecto estratégico destacable en esta batalla es la explotación que el Almirante Togo ejerce sobre el factor moral de sus fuerzas.
Es una constante a lo largo de toda la campaña, se puede ver cómo Togo sabe dar a lo espiritual el lugar preponderante que debe tener en la guerra.
También es apreciable captar en sus mensajes motivadores la influencia británica de su formación naval.

Tsushima – fase 1 – Togo enfrenta la flota rusa

Linea punteada la derrota de la flota del Balltico
Linea continua maniobras de la flota japonesa
La linea superior derecha señala la marcha de las naves con Togo a su cabeza
El resto de la flota nipona se dispone en posición “T” flanqueando a la rusa

Antes de comenzar la batalla, desde el buque insignia Mikasa, Togo iza señales en sus drizas con un mensaje a sus tripulaciones donde expresa que; “la suerte del imperio depende de esta batalla, cumpla cada uno con su deber con el mayor patriotismo”, finalizado esto izó en su buque “media gala” para entrar así en batalla y el resto de la flota lo imitó.
El mensaje parafrasea; a Nelson en Trafalgar y la costumbre de luchar con media gala es británica.

A las 5’05 del día 27 de mayo de 1905, los vigías japoneses detectaron la aproximación de la Flota enemiga. La flota rusa avanzaba lentamente hacia el estrecho de Tsushima. Hacía siete meses que había salido del Báltico rodeando África y toda la costa asiática. Rodjesvenski sabe que va a un combate inútil. Con las primeras luces del alba, los cruceros japoneses avistaron los humos del enemigo acercándose a ellos para determinar la fuerza del mismo.

Desde el buque insignia ruso “Kniaz Suvarof “, el Almirante Rodjesvensky ordena formar la línea de batalla. Sus ocho acorazados y cuatro cruceros acorazados se situaron en fila recta a las once de la mañana. Uno de los buques rusos abrió fuego sobre la vanguardia japonesa, cuyos cruceros, situados fuera del alcance ruso, entorpecían la marcha. Pronto se suspendió el fuego, hasta que, a las 13’45, el grueso de la flota Japonesa apareció por el horizonte en dos columnas.

Togo ordenó izar en los palos del Mikasa la señal de Batalla “La suerte del Imperio depende de esta acción. Que cada uno haga lo que pueda”.
La Flota japonesa viró a babor, cruzando la T a la escuadra rusa. Las dos flotas se
acercaban a gran velocidad. A las 14’08 horas, los rusos abrieron fuego. Los japoneses contuvieron el suyo hasta llegar a las 6.650 yardas, entonces comenzando un metódico y mortífero martilleo de los buques rusos nuevos con los proyectiles “Chimose”.

Al principio de la batalla, el “Mikasa” fue alcanzado por dos impactos de 305 mm y otros dos de 152 mm que le causaron 56 bajas pero ninguna avería importante. Otro acorazado japonés fue alcanzado en los aparatos de gobierno haciéndole salir de la línea. Los acorazados “Suvarof “, “Alexander III “, “Borodino “, “Sissoi Veleki “, “Navarino “, “Monomakh” y “Nakhimov” fueron hundidos. Frente a esto, la flota rusa quedó desmantelada. Sólo tres cruceros pudieron ponerse a salvo en el puerto neutral de Shangai. Al amanecer del día 28, los restos rusos son cercados por la flota de Togo.

Tsushima fase 2 – la flota rusa trata maniobras envolventes

La flota japonesa –linea punteada- toma por los flancos cada una de las posiciones de la flota rusa,

Tras 20 minutos de intenso cañoneo, en el buque insignia del almirante Nebogatov se iza la bandera blanca. Los rusos se rinden. Antes de abandonar el viejo acorazado “Nicolás I “, se dirigió a sus hombres. “Hijos míos, tengo una larga experiencia tras de mí. No temo a la muerte. Pero no quiero que vosotros, todavía jóvenes perezcáis. Asumo la vergüenza de esta acción. Pueden llevarme ante un tribunal; estoy dispuesto a aceptar la pena capital. Quizá yo no merezca llevar este uniforme. Pero vosotros podréis, en el futuro, vestirlo con honor”. El almirante Nebogatov fue degradado y condenado a muerte en Rusia.

Tsushima; la flota japonesa inicia la persecución final

Las cruces indican el lugar donde fueron destruidas la naves rusas en la persecución nipona

La magnitud del triunfo logrado por los japoneses en Tsushima, el 27 y 28 de mayo de 1905, lo dan las cifras resumidas que expongo:
……………….Rusia……………………………………….. Japón
7.000 muertos………………………………………………. 700 muertos
6.000 prisioneros…………………………………………… ————-
19 buques hundidos……………………………………….. 3 buques hundidos
5 buques capturados………………………………………. ————–
2 buques internados……………………………………….. ————–

Habiendo caído en poder de los japoneses la capital de Manchuria (Mukden) después de una sangrienta guerra de trincheras, el desastre en Tsushima privaba a Rusia de cualquier pretensión de poder naval.
La derrota de los ejércitos rusos era irreversible, continuar la guerra no tenía sentido.
Tsushima tuvo un resultado tan catastrófico para Rusia que llevó al Zar Nicolás II a decidir el inicio de conversaciones de paz.
Por lo tanto, considero que fue una batalla decisiva.

CAPITULO SEXTO

Fin de la guerra.

El gobierno de Estados Unidos ofició de mediador en las conversaciones de paz. Tras extensas conversaciones el presidente Teodoro Roosevelt logra la firma del Tratado de Portsmouth el 5 de setiembre de 1905.
El documento establece la influencia política, económica y militar de Japón sobre Corea. La península de Liao-tong, incluyendo Port Arthur queda cedida en arriendo a Japón.
La finalidad de la guerra fue alcanzada.
En resumen, Japón adquirió a partir de ese momento estatus de gran potencia mundial mientras Rusia retrocedió sensiblemente en su condición de potencia marítima.

Conclusiones:

 Fue, como quedo demostrado, una guerra de objetivo limitado porque los intereses políticos que la desataron se satisfacían con la conquista de un objetivo
 geográfico concreto, que no formaba parte del territorio propio de ninguna de las partes.
 A nivel Estratégico Operacional, se empleó la guerra de desgaste.
 La campaña naval se centró en la concentración de masa y poder de fuego. La oposición de masa contra masa dependió en buena forma de las capacidades logísticas de las partes. Japón tuvo siempre la ventaja porque sus líneas de comunicaciones eran cortas y contaba con el control del mar. La capacidad de absorción de daños de las unidades navales jugó un papel primordial lo cual coincide con el concepto de guerra de desgaste. Venció quien pudo ocasionar mayor desgaste en su adversario.
 El de las operaciones conjuntas en las fuerzas niponas fue determinante para el éxito de la campaña, la formación profesional británica de Togo le hizo tener presente la importancia del poder naval no como un fin en si mismo sino como un medio para apoyar las operaciones en tierra.
 Las MEO japonesas mostraron equilibrio estable ya que soportaron los combates obteniendo buenos resultados en cada uno de ellos. Inclusive cuando el Almirante Togo decide desequilibrar el objetivo estratégico que comandaba Kamimura, que se trató de equilibrio orientado. (riesgos calculados)
 La geografía horizontal del Teatro de Operaciones favoreció a Japón, cuyas líneas de apoyo logístico y de comunicaciones fueron más cortas.
 Quedo comprobado que la ofensiva y la defensiva no se excluyen, por el contrario coexisten, y que a nivel estratégico operacional una MEO de carácter ofensivo puede contener esfuerzos estratégicos secundarios defensivos.
 El Almirante Togo maneja con acierto el balance de lo espiritual y lo material en la guerra, sabiendo que mente y espíritu son elementos generadores de victoria. Su poderosa fuerza moral se proyectaba hacia sus hombres influyendo positivamente. Sostenía que el dominio militar no sólo consiste en la potencia de los cañones y en el número de buques, sino en la fuerza espiritual.
 Rusia subestimó al enemigo y tuvo exceso de confianza, cometiendo además graves fallas de aprendizaje y previsión.
 Si bien el tablero estratégico de Jomini fue concebido para operaciones terrestres,
he intentado emplear su idea en este conflicto de naturaleza conjunta. Concluimos
que a partir de agosto de 1904, Rusia solo poseía un solo lado y su situación era
insostenible.
 Humildemente discrepo con lo señalado por el Alt. Pertusio; Tsushima, primera gran batalla naval del siglo XX, no fue como parece una batalla de mutuo consenso.

Descripción de las maniobras estratégicas de la guerra
(Solo comprende la parte japonesa)

OEM: Expulsar las fuerzas rusas de la Península de Liao-tong y controlar el Mar Amarillo; (Finalidad de la guerra)

MEO 1 (actitud ofensiva)

ANEXOS

Enero de 1904

Antes del inicio de la guerra, el tablero estratégico de Jomini se dividía en dos lados para cada bando. Los rusos controlaban el lado continental desde Vladivostok a Manchuria, donde tenían tropas estacionadas.
El lado sobre el Mar Amarillo también podría decirse que pertenecía a los rusos ya que Port Arthur era de su dominio y los buques chinos tenían vedado su ingreso.
Japón posee el lado sobre el Océano Pacífico ya que comprende su territorio y lo domina con la Base Naval de Sasebo. El lado correspondiente al Mar de Japón, no podría decirse
que era dominio exclusivo de alguna de las partes ya que la influencia japonesa se oponía a la del puerto de Vladivostok.

Desembarcos y desplazamiento del ejercito Japones

Agosto de 1904
El 8 de febrero se producía la operación anfibia sobre Chemulpo y posterior toma de Seúl. Con ello, el lado oeste del tablero de Jomini comienza a cambiar de bando, pasando finalmente a ser dominio japonés como resultado de la Batalla del Mar Amarillo el 10 de agosto de1904. A partir de allí el poder naval nipón controló esas aguas.
El 14 de agosto, tuvo lugar la Batalla de Ulsan. Como consecuencia, la flota japonesa obtiene el control del mar en esa área y por ende el lado correspondiente del tablero cambió de manos también.
A Rusia solo le queda un lado del tablero, su situación es insostenible.
La caída de la capital de Manchuria después de la batalla de Mukden, comprometía seriamente la conservación del último lado por parte de los rusos.
La creación y envío de la Segunda Escuadra del Pacífico buscó recuperar algunos de los lados correspondientes a las áreas marítimas que permitiera sostener líneas de comunicaciones para continuar la guerra.
Pero el decisivo resultado de la batalla de Tsushima aniquiló toda esperanza rusa respecto de la guerra.

“Cien años después de Trafalgar, Togo logra en Tsushima una victoria tan contundente y decisiva como aquella, dándole al Japón el derecho de figurar entre las grandes potencias navales.”



FIN



BIBLIOGRAFÍA
N.Ogasawara; Togo, Publicado por Sociedad Amigos del Japón, 1936.
R.L.Pertusio/G.Montenegro; El Poder Naval y el Entorno Geopolítico (1890-1945), Inst. Public. Navales, 2004
E.D.Muñoz; Historia Naval Tomo I, Biblioteca Artigas, CM, 1955.
R.L.Pertusio; Estrategia Operacional, 2ª ed., Instituto Publicaciones Navales, Buenos Aires, 2000.
J.Arce; Roca. 1843-1914. Su vida – Su obra, volumen II. Buenos Aires, 1960.
A.Braun Menéndez; Roca Las dos presidencias. Emecé editores. Buenos Aires, 1990.
M.A.De Marco, La Guerra Ruso-Japonesa (1904 a 1905) y la Argentina. Boletín Centro Naval N° 763/1991
J.A.Lanus; Política internacional argentina 1910-1939. Emecé editores. Buenos Aires, 2001.
J.M.Rosa; Historia Argentina. Editorial Oriente. Buenos Aires, octubre 1976
J.R.Sanchis Muñoz; Japón y la Argentina. Historia de sus relaciones. Bs As, Fundación Sudamericana- A.Cisneros y C.Escudé Historia General de las Relaciones Exteriores de la Rca Argentina (1806-1989),
B.R.Silveira; La Política Internacional: Relaciones Exteriores y Cuestiones Limítrofes (1862-1914).
Academia Nacional de la Historia. Nueva Historia de la Nación Argentina, tomo V. La Configuración de la República Independiente (1810-c.1914). Editorial Planeta. Buenos Aires, 2000.
Von Clausewitz, “De la Guerra” –traducción al castellano-
Jomini, Henri Anotine. Traité de grande tactique- Paris: Giguet et Michaud, 1805.
Jomini, Henri Antoine. Précis de l’Art de la Guerre- Brussels: Meline, Cans et Copagnie, 1838.


COMENTAR

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: