jump to navigation

LAS LEGIONES DEL S. III D.C. EN EL CAMPO DE BATALLA por Hannon. 29 septiembre 2007

Posted by paxceltibera in 08. LOS LIBRICOS..
trackback

Autor: A. Raúl Menéndez Argüín
Ed. Gráfícas Sol, S. A. 2000 Sevilla.

 ÍNDICE – Índice de Láminas – Lista de abreviaturas – Prólogo – Agradecimientos – Introducción – Fuentes I) Contexto Histórico La política militar de Roma en los ss. I-II El siglo III y el Ejército Las reformas militares de Septimio Severo Los sucesores de Severo (211-235) El ejército y la Anarquía Militar (235-285) La reforma militar de Galieno La Annona Militaris II) Roma y su ejército: el siglo II. Guarnición de Roma: Pretorianos, Urbaniciani, Vigiles, Equites Singulares Augusti, otros cuerpos de tropas acantonados en la Ciudad (Castra Peregrina) Legiones Tropas auxiliares: cohortes, alae, cohortes equitatae Numeri La marina III) Armamento y equipo legionarios durante el s. III: Introducción El supuesto abandono de las protecciones corporales Equipo defensivo Armamento ofensivo Armas de apoyo Equipo del legionario y sarcina Diferencias geográficas IV) Las legiones en combate: Introducción: la batalla Antes de la batalla: Orden de marcha y aproximación El campamento de marcha Contacto y evaluación del enemigo El alto mando y su consilium Orden de combate: Empleo táctico de los diferentes cuerpos de tropa Disposición de las unidades sobre el terreno y despliegues. La línea de batalla Tácticas de la legión Las unidades sobre el terreno Formaciones especiales: testudo y cuneus Situación de los mandos en el despliegue y transmisión de las órdenes Reservas El cuerpo a cuerpo: 1) Infantería contra infantería 2) Caballería contra infantería 3) Caballería contra caballería 4) Artillería contra infantería/caballería Después de la batalla: resultado, bajas Motivación para el combate V) Conclusiones – APÉNDICE: Flavio Vegecio, Epitoma Rei Militaris, Libros I y II – BIBLIOGRAFÍA

En un momento en el que los libros sobre el Ejército Romano se amontonan en las estanterías de las librerías, puede ser complicado separar el trigo de la paja. Éste es uno de esos casos que abundan por estos pagos en los que una obra de cierto interés pasa desapercibida por su reducida tirada en una pequeña editorial. Y por eso estamos aquí, escribiendo estas líneas; para reivindicar el derecho de este libro a ocupar un sitio, si no de honor, al menos sí accesible en las estanterías de todos los aficionados a estos temas. No querría alentar erradas ilusiones: no hay nada, o casi nada nuevo bajo el Sol. Pero hay algunos aspectos que elevan la calidad de esta obra por encima de la media de lo que se nos intenta vender (y algunos compran). Para empezar, la obra es sumamente didáctica, al estilo de los mejores investigadores británicos, de los que, dicho sea de paso y sin desmerecer por ello un ápice la calidad de la obra, copia casi literalmente algunos párrafos –con sus correspondientes citas, eso sí (interesantes los frecuentes guiños a Keegan). No será servidor quien eche en cara tal cosa a Menéndez Argüín. A veces es un ejercicio fatuo intentar decir de distinta forma lo que ya otros dijeron con anterioridad, máxime cuando lo supieron plasmar de magnifica manera. Por lo demás, siempre he preferido la copia directa de los párrafos en cuestión entre comillas para que cada cual reciba los honores que le correspondan. Pero ésta es una cuestión de gustos. Tras este ligero excurso, incido en aquello que venía anunciando: la fácil y amena lectura de la obra incluso para los profanos en la materia. Pero no es sólo que la obra esté bien escrita desde el punto de vista didáctico, es que además se aprecia un manejo fluido de la bibliografía y una buena presentación de los debates. Así, el autor introduce los diferentes temas utilizando las bibliografías pertinentes. En resumen, que viene a ser un perfecto punto de partida para estudios más profundos en aspectos determinados. Y es que, este libro, adornado con los dibujitos que tanto gustan últimamente y con una buena encuadernación se hubiera vendido como rosquillas. Así ocurrió con la obra de Le Bohec editada en castellano por Ariel y cuya lectura es bastante más densa que la del volumen que estamos comentando. Es cierto que hay algunas láminas para apoyar las explicaciones, pero no son demasiado abundantes. No obstante, soy plenamente consciente de que a muchos de los que solemos frecuentar estas páginas poco nos importan las láminas y demás. Estaba más bien pensando en aquellos cuyos intereses pecuniarios se anteponen a cualquier decisión editorial. Algunos se preguntarán; visto lo visto ¿por qué sería útil para los que ya tengan una amplia biblioteca sobre el asunto? Fácil: por el trabajo de recopilación, la claridad de exposición, la útil bibliografía que utiliza, la presentación de los detalles técnicos y de los debates, su utilidad para hacerse una idea general, y por supuesto la introducción de algunas opiniones personales del autor. Aún se me ocurriría una cosa más: la inclusión de dos capítulos del Epitoma Rei Militaris de Vegecio al final del libro. Pero esta última ya carece de sentido por cuanto salieron dos traducciones del Epitoma recientemente, una de ellas, la de Signifer, precisamente elaborada por Menéndez Argüín, quien también ha sacado hace poco una obra sobre la Guardia Pretoriana, de la que daré buena cuenta en fechas próximas. Una lástima que este tipo de obras pasen desapercibidas.

Anuncios

Comentarios»

No comments yet — be the first.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: